3-E escenarios inimaginables
2026-02-04 - 13:10
Un complejo proceso de negociación está en marcha luego de cumplirse un mes de los bombazos que las fuerzas armadas de EEUU hicieron caer sobre tres estados de Venezuela. Los inéditos hechos han dejado en el ambiente varios factores difíciles de ocultar que sustentan la ansiedad de algunos, la lógica preocupación de otros, el morbo de los desinformados y la bajeza humana de quienes han sido envilecidos por la propaganda de guerra desplegada contra los venezolanos. En esta última categoría se circunscriben esos “influencers” que han aprovechado los sucesos para alimentar la burla prepagada por los extremistas, siempre soberbios, crueles, deshumanizados. Las secuelas están vivas; el doloroso luto de más de cien familias que sufrieron la pérdida de sus seres queridos y el pánico colectivo vivido por los habitantes de Caracas y zonas aledañas a los bombardeos. Son muchos los que siguen aturdidos por el impacto psicológico y aún no logran concebir el sueño de la misma forma que lo hacían antes de aquella madrugada del 3 de enero. En medio de todo esto, se filtra entre los huesos la extraña sensación de unas relaciones bilaterales que se recomponen con EEUU mientras la amenaza de las bombas permanecen en el Mar Caribe con más 12 embarcaciones de guerra que nadie ha informado que hayan sido replegadas. Atrás quedaron las ridículas acusaciones del Tren de Aragua y el Cartel de los Soles. El Departamento de Justicia se encargó de formalizar el retiro de la referencia al Cartel de los Soles como grupo criminal en la acusación contra Maduro, el presidente sigue secuestrado, en una situación legal sin precedentes, acusado sin pruebas y rehén de una guerra que fue estoicamente evitada. En medio de esta situación, surge uno de los aspectos más relevantes del análisis político, Donald Trump, contrario a todo lo que se dice de él, se ha convertido en el primer presidente de EEUU que reconoce la trascendencia política, económica, social, territorial que tiene el chavismo en Venezuela. Más allá de su demostración de fuerza, ha desechado la desquiciada idea de una opción de poder de la derecha, legitimando que quienes pueden garantizar el orden en Venezuela son los hijos políticos de Hugo Chávez. Nunca nadie lo dijo más claro: a los líderes de la derecha no los respeta nadie. La dinámica geopolítica del mundo se mueve en escenarios inimaginables.