TheVenezuelaTime

Bailando en un tusero

2026-03-06 - 13:08

En el otro lado del mundo era de día y aquí en tu país el 3E, inicio de año, víspera de Reyes Magos, de madrugada nos bombardearon. Entonces andaba el portaaviones atómico Gerald Ford y sus aviones de combate supersónicos en cielo caraqueño. En cosa de dos horas, alrededor de doscientos muertos. Escondidos los del grupo Delta por la mediática mundial. En la II Guerra Mundial, terminó con una bomba atómica lanzada por EEUU llamada cándidamente Little baby. Hoy el entramado denominado guerra difusa, multiforme y cognitiva. Aquí los granos molidos del jojoto, sacado del maíz, se pilan y arepas y cachapas asadas van y vienen. Hasta una llamada reina pepiada degustamos. Cuando se está desgranando queda la tusa acumulada. Andar en un tusero es sumamente difícil y terminas en bailoteo obligado y caída. Así convertido el mundo ayer en tragedia constante, que significa guerra con el monstruo de los pantanos anaranjados y su conmilitón el rubio del marco, desgranando para dejar el tusero, un reguero inevitable. Ahora no saben qué hacer. Aquí se llevaron secuestrados a nuestro presidente y a la diputada Cilia Flores. Allá, peor aún. Un magnicidio, el Ayatolá persa. Y convirtieron, como lo han hecho en Palestina con diecisiete mil niños, una escuela de niñas iraní en un cementerio. Objetivo de guerra. Dejan desequilibrado el mundo en un santiamén. Infernal su osadía neomalthusiana y sionista. Espejismo de tierra prometida en destino manifiesto supremacista blanco. Lamentablemente, la tragedia que vivimos sobre Tel Aviv: lluvia de drones y misiles. Así las bases militares gringas en el Oriente Medio, vueltas un tusero. Tiembla todo con los hipersónicos en un acaecer de guerra en televisión transmitida, en las redes, algoritmos digitales. Juego virtual donde misiles persiguen avioncitos haciendo piruetas para no ser alcanzados. A los inconscientes del mundo comecotufas les divierte el espectáculo convertido, en vez de en football en pornografía necropolítica. Por ello, los archivos de Epstein interesan en la mediática corporativa mundial. Horror de la belleza. Todo pareciera revolcarse en el instinto de muerte. Entropía de nieve y cielo nuboso de invierno en el trópico de una sola estación, paradójicamente de eterna primavera.

Share this post: