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Bolívar y su destino

2026-02-01 - 04:09

El misterio de la tatarabuela de Bolívar se conoce como “el nudo de la Marín” porque el abuelo de El Libertador usó esa expresión en una carta dirigida a uno de sus hijos para referirse a la dificultad que ello suponía para su propósito de obtener un título nobiliario Rafael Marrón González I El apellido Bolívar es de origen vascuense, se escribía «Bolíbar», de «Bolíbarjauregui» que significa «ribera del molino», y por ello en su primitivo escudo familiar como símbolo del antiguo oficio de molineros aparece una maciza rueda de piedra, que aún se conserva en la Villa de Marquina, en la provincia de Vizcaya, España, donde, en el año 1532, nació el primer Bolíbar que llegó a América, específicamente a Santo Domingo en el año 1559, Simón de la Rementería y Bolíbar, llamado «el Viejo», que tomó para sí y sus descendientes el apellido de su madre, pues era hijo de Martín Ochoa de la Rementería y de Magdalena de Bolíbar e Ibargüen, de quien se desconoce su filiación, ignorándose a que rama de los Bolíbar pertenecía; se supone que la rama de los de Zamudio por las armas que ostentan sus descendientes en Caracas. En Santo Domingo Simón el viejo ejerció varios cargos públicos y se casó con Ana Hernández de Castro en 1568. El año 1589 se establece en Caracas donde ejerce el cargo de secretario de residencia de don Diego de Osorio y Villegas, gobernador y Capitán General de Venezuela, en1593 es contador general de la Real Hacienda de Caracas. Después de haber enviudado, contrajo nuevas nupcias con María Maldonado de Luyando, con quien no tuvo descendencia. De su primer matrimonio en Santo Domingo nacieron: Domingo, Simón y Beatriz de Bolívar y Castro. El Viejo murió demente en 1612. En Santo Domingo nació el primer Bolívar americano Su hijo Simón de Bolívar y Castro, llamado «el Mozo», fue encomendero y contador de la Real Hacienda de Caracas, y se casó en 1592 con Beatriz de Rojas, hija del conquistador Don Alfonso Díaz Moreno, fundador de Valencia, con quien tuvo dos hijos, Luisa y Antonio Bolívar y Rojas. Al enviudar ingresó al sacerdocio, ejerciendo cargos eclesiásticos en Valencia y en los Valles de Aragua; él incorpora al patrimonio de los Bolívar la Encomienda de los indios de San Mateo, en los Valles de Aragua. Su hijo Antonio, nacido en 1596, ejerció diversos cargos públicos, se casó dos veces, la primera con Luisa de Marmolejo con quien tuvo una hija, Leonor de Bolívar y Marmolejo; y la segunda con Leonor de Rebolledo y Armendáriz con quien tuvo a María, Luis, Simón, Juan, Beatriz y Antonio de Bolívar y Rebolledo. Su hijo Luís, nacido en Caracas en 1629, ejerció varios cargos públicos en Caracas, Cagua y los Valles de Aragua, se casó, en 1648, con María Martínez de Villegas y Ladrón de Guevara, familia de Don Juan de Villegas, Capitán General de Venezuela y fundador de Barquisimeto; murió en San Mateo en 1702, sus hijos fueron: Francisco, Juan, Luís y Lucía de Bolívar y Villegas. Juan de Bolívar, el del Nudo de la Marín Su segundo hijo, Juan, nació en San Mateo en 1665, ejerció diversos cargos públicos, fundó la Villa de San Luís de Cura en 1690 cuyo señorío le fue otorgado por el rey Felipe V por dos vidas. Fue dos veces encargado de la Gobernación de Venezuela, dos veces Alcalde de Caracas y Justicia Mayor de los valles de Aragua. Amasó una inmensa fortuna y se casó, en 1687 con Francisca de Aguirre Villela y Liendo y tuvieron dos hijos Josefa y José de Bolívar y Aguirre, para quien obtiene el derecho vitalicio a ejercer jurisdicción civil y criminal en San Luís de Cura. Contrajo segundas nupcias el 11 de enero de 1771 con María Petronila de Ponte Andrade y Marín de Narvaez, cuya madre, María Josefa Marín de Narváez, fue la hija ilegítima de una dama desconocida, presumida india o negra por la sociedad racista de la época, y del rico hacendado Don Francisco Marín de Narváez quien escribió en su testamento, en la que la nombraba heredera universal cuando apenas contaba con cinco años: «Tengo una hija natural y por tal la reconozco, nombrada Josefa, a la cual hube en una doncella principal, cuyo nombre callo por decencia, con la cual hubiera podido contraer matrimonio sin dispensación cuando la hube ̈. Pero las murmuraciones de la sociedad no cesaron a pesar de que su bautizo fue registrado en el libro de Bautismos de Blancos de la Catedral de Caracas. Este rumor afectó el reconocimiento en la Corte de los títulos de «marqués de San Luis” y “vizconde de Cocorote», que, en 1728, habían sido solicitados y debidamente pagados por la suma de veintidós mil ducados, por Juan de Bolívar y Villegas para sí y sus descendientes, que se hastiaron de los trámites para complacer a la corona con la previa «prueba de sangre y ejecutorias» que no pudo pasar el ̈Nudo de la Marín ̈. Aunque probada está su ascendencia, si Bolívar tenía sangre de indio o de negro para nada interesa porque toda la humanidad pertenece a una misma raza, la humana, pero la historia requiere establecer la verdad para eliminar mitos y especulaciones distorsionantes, como el abuso cometido por mercenarios que falsificaron el resultados de un examen de ADN y crearon un retrato imposible para insertarlo en la narrativa demagógica del momento político. Ya la demanda llegará. Últimas investigaciones El 2 de marzo de 2011, el genealogista, historiador, escritor y periodista venezolano Antonio Herrera-Vaillant publicó en su libro “El nudo deshecho”, que la tatarabuela desconocida de Bolívar fue María Martínez de Cerrada, hija de un encomendero y tuvo una hija natural con Francisco Marín de Narváez, Josefa Marín de Narváez, la rica abuela de Bolívar, de la que éste heredó las minas de Aroa. Josefa Marín de Narváez, nacida en 1668 y registrada como “expósita”, fue reconocida a corta edad por su padre, quien en su testamento, descubierto por Herrera Vaillant en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, la nombró su heredera universal. El misterio de la tatarabuela de Bolívar se conoce como “el nudo de la Marín” porque el abuelo de El Libertador usó esa expresión en una carta dirigida a uno de sus hijos para referirse a la dificultad que ello suponía para su propósito de obtener un título nobiliario. En el caso de El Libertador, el 98% de su sangre es europea, sobre todo española (90%), con antepasados gallegos, vascos y canarios, fundamentalmente. Tenía solo unas gotas de sangre indígena que se remontan a sus ancestros en el siglo XVI. Continuará. EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV. https://www.youtube.com/@Washingtontv1

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