Cataluña cierra filas contra la injerencia en Venezuela
2026-03-26 - 00:24
El pasado 21 de marzo se cumplieron dos meses de lo que comenzó como una propuesta aislada en un ayuntamiento catalán se ha transformado en un movimiento en cascada: la primera moción de condena a la injerencia de Estados Unidos en Venezuela y el Caribe ha logrado, en apenas sesenta días, sumar el respaldo de diez municipios que denuncian formalmente las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra Caracas. Esta iniciativa, que ha ido sumando respaldos a lo ancho del territorio, no solo representa un gesto simbólico, sino que marca una postura política clara desde las bases del poder local en Cataluña. Según datos facilitados por el Consulado General de Venezuela en Barcelona y el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, la resolución busca visibilizar el impacto negativo que las sanciones tienen sobre la población civil y el desarrollo económico de la región caribeña. El municipalismo como megáfono de denuncia La campaña, que lleva por lema «Dos meses, diez ayuntamientos y una misma denuncia», destaca cómo el municipalismo catalán ha decidido no ser indiferente ante la política exterior de Washington. Al aprobar estas mociones, los concejos municipales envían un mensaje directo a las instituciones europeas sobre la necesidad de respetar la soberanía de los pueblos y el derecho internacional. Para los promotores de estas mociones, la injerencia no solo afecta la estabilidad política de Venezuela, sino que crea un precedente peligroso para la diplomacia global. La resolución aprobada en estos diez ayuntamientos enfatiza que el diálogo y la cooperación deben ser las únicas vías para la resolución de conflictos, rechazando cualquier intento de tutela externa o asfixia económica como mecanismo de presión política. Un frente que sigue creciendo en Cataluña El respaldo obtenido en estos dos meses demuestra que la causa venezolana encuentra eco en sectores diversos de la sociedad catalana. Desde pequeñas localidades hasta centros urbanos con mayor peso político, la moción ha sido debatida y aprobada, generando un debate necesario sobre el papel de las administraciones locales en la defensa de los derechos humanos y la autodeterminación a nivel internacional. El Consulado de Venezuela en Barcelona ha jugado un papel clave en la facilitación de información veraz sobre la realidad del país, lo que ha permitido a los ediles catalanes fundamentar sus votos basándose en el impacto real de las sanciones. Esta red de ayuntamientos se suma ahora a otras voces en Europa que piden el levantamiento de las restricciones financieras y comerciales que limitan el acceso a bienes esenciales para el pueblo venezolano. Con el cumplimiento de estos dos meses de campaña, se espera que la iniciativa siga expandiéndose hacia otras regiones del Estado español. La meta no es solo la denuncia pública, sino la creación de una conciencia colectiva sobre las consecuencias humanas de la política de sanciones. Este frente catalán se consolida así como uno de los apoyos más sólidos y articulados desde el ámbito local hacia la soberanía de Venezuela en este 2026.