Claves: acuerdo comercial entre UE-Mercosur entra en vigor el próximo 1 de mayo
2026-03-24 - 00:25
La Comisión Europea ha anunciado oficialmente que el esperado acuerdo comercial con el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de mayo. Este paso se da tras el intercambio de notas diplomáticas y la ratificación de la mayoría de los socios del bloque suramericano, quienes buscan diversificar sus exportaciones y ganar peso en uno de los mercados más potentes del mundo. Cabe recordar que el pasado 2 de febrero, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dio un paso decisivo para desbloquear el histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Coincidiendo con la apertura del año legislativo 2026, el mandatario remitió formalmente el tratado al Congreso Nacional para iniciar su proceso de ratificación. El gesto buscaba imprimir la máxima celeridad a un pacto que representa un pilar estratégico para la política exterior de Brasil y el crecimiento económico de la región. Asimismo, la decisión de Bruselas de notificar el “instrumento de aplicación provisional” es el último trámite formal necesario. Argentina, Brasil y Uruguay ya han completado sus procedimientos, mientras que se espera que Paraguay lo haga en los próximos días. La fecha del 1 de mayo se establece cumpliendo la normativa de que el tratado entre en vigor el primer día del segundo mes posterior a la notificación oficial. ¿Qué implica realmente este acuerdo? El impacto económico de este tratado es masivo. Estamos hablando de una economía conjunta estimada en 19 billones de euros (unos 22 billones de dólares). Entre los puntos más destacados de lo que empezará a regir en mayo se encuentran: Adiós a los aranceles: se garantiza la eliminación de impuestos de importación para el 90% de las exportaciones del Mercosur hacia Europa desde el primer día. Sectores protegidos: ante las reticencias de países como Francia, la UE ha incluido salvaguardias estrictas para proteger sus sectores agrícolas sensibles. Materias primas críticas: el acuerdo facilita un flujo predecible de minerales y recursos esenciales para la industria europea, reduciendo la dependencia de otros mercados como el chino. Compras públicas e inversión: se abren nuevas oportunidades para que empresas de ambas regiones participen en licitaciones y proyectos de inversión con reglas claras y seguridad jurídica. El matiz de la “provisionalidad” Es fundamental entender que lo que entra en vigor el 1 de mayo es la parte comercial, la cual es competencia exclusiva de la Comisión Europea. Sin embargo, el acuerdo de asociación completo —que incluye diálogo político y cooperación— requiere la aprobación de los parlamentos de los 27 países miembros de la UE, un proceso que podría tardar años. Además, el Parlamento Europeo mantiene el proceso en pausa a la espera de un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Sectores de la ultraderecha, verdes e izquierda en la Eurocámara han logrado elevar consultas legales para verificar si el texto se ajusta estrictamente a los tratados comunitarios, lo que mantiene la ratificación política final en un terreno de incertidumbre jurídica. Para Bruselas, este paso no es solo comercial, sino estratégico. En un contexto de alta competencia global, la Unión Europea necesita recuperar terreno en América Latina frente al avance de China. Por su parte, para el Mercosur representa la validación como un socio comercial de «primer orden» y una ventana de oxígeno para las economías del Cono Sur. “Hoy damos un paso importante para demostrar nuestra credibilidad”, afirmó Maros Sefcovic, comisario de Comercio. A partir de mayo, el mapa del comercio global tendrá un nuevo y poderoso eje que promete reconfigurar las cadenas de suministro regionales.