Colombia activa inteligencia para neutralizar amenazas a Petro
2026-02-12 - 01:20
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, ordenó este miércoles a la cúpula de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional activar sus máximas capacidades de inteligencia y contrainteligencia. La instrucción busca blindar al presidente Gustavo Petro ante lo que el Gobierno califica como una amenaza directa contra la estabilidad democrática del país. Sánchez enfatizó que la integridad del mandatario es un «asunto de Estado» y una responsabilidad que las instituciones no pueden declinar en el actual contexto político. La estrategia incluye la creación de una Junta de Inteligencia Conjunta que evaluará información en tiempo real, apoyada por convenios internacionales con Interpol. El objetivo central es anticipar y neutralizar cualquier acción que atente contra el Ejecutivo, tras una serie de denuncias sobre planes de sabotaje y atentados. El Ministerio de Defensa coordinará con la Fiscalía General de la Nación para judicializar a quienes resulten responsables de estas presuntas maniobras criminales detectadas en las últimas semanas. Este despliegue institucional responde a un clima de tensión creciente tras el encuentro de Petro con el mandatario estadounidense Donald Trump el pasado 3 de febrero. El presidente colombiano ha sido enfático en señalar que existen sectores interesados en fracturar la relación bilateral y desestabilizar su gestión mediante ataques físicos y mediáticos. Con este refuerzo de seguridad, el Gobierno Nacional intenta recuperar la iniciativa y garantizar el ejercicio del mando presidencial sin interferencias externas. El complot de las «sustancias psicoactivas» y el sabotaje aéreo La crisis de seguridad alcanzó un punto crítico tras la destitución del brigadier general Edwin Urrego, comandante de la Policía de Cali. Gustavo Petro denunció que Urrego habría recibido órdenes para introducir sustancias psicoactivas en su vehículo oficial, con el fin de desacreditarlo y sabotear su reciente visita a Washington. Según el mandatario, este montaje buscaba presentarlo ante la comunidad internacional como un consumidor de narcóticos justo cuando se discutían políticas antidrogas con la Casa Blanca. Sumado a este presunto complot terrestre, Petro reveló incidentes que pusieron en riesgo su vida durante un aterrizaje nocturno. El mandatario describió maniobras extrañas y fallas en los protocolos que interpreta como intentos directos de causar un siniestro aéreo. Aunque la Fiscalía General aún no confirma el avance de estas investigaciones, el retiro fulminante de altos oficiales de la Policía sugiere que el Palacio de Nariño maneja información de inteligencia interna que respalda estas graves acusaciones. El presidente vinculó estas amenazas con una estrategia de «destripamiento» político, mencionando que se busca dañar su imagen física y moral ante la opinión pública. La seguridad del esquema presidencial ha pasado a ser manejada con un hermetismo absoluto, evitando contactos directos con mandos policiales que no sean de la entera confianza del primer mandatario. Esta reestructuración del anillo de seguridad busca depurar cualquier rastro de deslealtad dentro de las fuerzas activas. Cooperación internacional contra el «plan de asesinato» El ministro Sánchez instruyó que cualquier hallazgo relevante se comparta con organismos de seguridad extranjeros para identificar redes transnacionales que podrían estar financiando estos ataques. La tesis del Gobierno apunta a que el sabotaje a la reunión con Trump no fue un hecho aislado, sino parte de un plan articulado para asesinar al mandatario. Colombia busca ahora que agencias de inteligencia aliadas ayuden a rastrear el origen de las órdenes que supuestamente recibieron los oficiales implicados en el complot. La activación de las capacidades de contrainteligencia tiene como fin último detectar «manzanas podridas» dentro de la propia Fuerza Pública que puedan estar filtrando rutas y horarios del presidente. Sánchez reiteró que la protección de Petro no es negociable y que se utilizarán todos los recursos tecnológicos disponibles para blindar sus desplazamientos terrestres y aéreos. El país se mantiene a la expectativa de las pruebas que la Fiscalía pueda aportar para confirmar o desestimar la magnitud de estas denuncias presidenciales.