Con sello venezolano: El milagro silencioso del IVIC, las células madres y el milagro de sonreír
2026-03-26 - 18:43
Sonreír es una de las cosas más hermosas que tenemos como especie, hay quienes dicen que cuando se hace se refleja lo que hay en el alma; a mi me gustan las sonrisas que van desde los ojos, pasando por todo el cuerpo y reflejándolo en la boca, en algunos lapsos del tiempo ellas se apagan. A veces producto de la edad o causas externas se mitigan sonrisas por falta de alguna pieza dental que va mermando en la autoestima de quien la padece. ¿Y si yo te dijera que en Venezuela más allá de una prótesis dental se puede recuperar el diente? Pues sí, este país da para todo y sus científicos son tan grandioso que luego de investigaciones rigurosas y pruebas lograron realizar tratamientos utilizando células madres en dientes sin sensibilidad, logrando recuperarlos y colocando a Venezuela en un alto reconocimiento mundial en odontología regenerativa. Este tratamiento innovador, que aplica células estromales mesenquimales ha logrado regenerar la pulpa dental —tejido blando con nervios y vasos sanguíneos dentro del diente— en pacientes, superando tratamientos tradicionales que hasta ahora se usan. Mientras el mundo discute y desarrolla inteligencia artificial y tratamientos experimentales, un equipo liderado por el Dr Francisco Gómez, Especialista en Endodoncia de la Unidad De Terapia Celular (UTC) del Instituto Venezolano de Investigaciones Cientificas (IVIC), las investigadores Olga Wittig, Dylana Díaz y el Dr José Cardier, Jefe de la UTC y Centro de Medicina Regenerativa del IVIC lleva años perfeccionando una técnica que promete cambiar para siempre el tratamiento de los dientes sin pulpa dental. Hablamos de nada menos que hacer que un diente “muerto” vuelva a vivir, eliminando la necesidad de las temidas endodoncias tradicionales. La pulpa dental es el tejido vivo que está en el centro del diente, cuando una caries profunda o un traumatismo la dañan irreversiblemente, el tratamiento clásico es la endodoncia: se extrae la pulpa, se limpian los conductos y se rellena con un material inerte. El diente se salva, pero queda sin vascularización ni inervación; es un órgano “momificado”, más frágil y con riesgo de fracturas a largo plazo. Lo que ha logrado la UTC del IVIC es revolucionario. Utilizan células madre obtenidas de médulas óseas, para inducir la regeneración completa de la pulpa, una vez que está ha sido removida del diente para darle vida de nuevo. La metodología, desarrollada íntegramente en Venezuela, consiste en un procedimiento en el cual las células estromales mesenquimales, de un donante sano o del mismo paciente dona célula o pulpa para ser colocadas dentro del conducto del diente y luego selladas herméticamente. Con el tiempo, las células colocadas hacen que otras células cercanas al tejido dental formen el nuevo tejido pulpar: vasos sanguíneos, nervios y dentina nueva. ¿Qué hacer para optar a estos tratamientos? Estos tratamientos son financiados por el El Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MINCYT), lo que se traduce a la gratuidad para los pacientes, realizando jornadas de evaluación en el Servicio de Odontología del IVIC para pacientes de la institución y externos, la próxima jornada será en el mes de abril, por lo que los invitamos a estar atento a la convocatoria por su cuenta de instagram @utcivic. Reconocimiento internacional El trabajo de la UTC ha sido publicado en prestigiosas revistas internacionales (Journal of Endodontic) con lo cual la comunidad científica ha validado la primacía de este desarrollo científico. En la actualidad la UTC ya cuenta con protocolos establecidos y pacientes tratados exitosamente en humanos. Este liderazgo no es casualidad: el IVIC tiene una tradición de más de una década en el cultivo y caracterización de células madre mesenquimales, una línea de investigación que logró mantenerse gracias al compromiso de sus científicos. Más allá de la odontología El alcance de esta tecnología trasciende la silla dental. La capacidad de regenerar tejidos blandos y duros utilizando células madre autólogas (del mismo paciente) abre puertas para el tratamiento de fracturas óseas, lesiones maxilofaciales e incluso enfermedades degenerativas. Lo que hoy es un procedimiento para salvar un diente, mañana podría ser la base para reconstruir un maxilar o reparar tejidos cardíacos y cambiar la vida no solo del paciente sino de su núcleo familiar. El IVIC con más de 60 años sigue siendo el principal faro de la investigación de el país, con legados valiosísimos, uno de ellos la innovación de las células madres dentro de la odontología que salva la sonrisas de pacientes odontológicos, que su historia sirva de inspiración para entender que el futuro que se construye desde las aulas hasta los laboratorios que cada vez nos hacen más orgullosos con sello venezolano.