Creación del Centro Nacional de Artesanía es un logro cultural
2026-03-23 - 21:46
Son años de lucha por reivindicar un oficio que reside en la esencia cultural de los venezolanos. Tras la celebración del Día Nacional del Artesano y la Artesana —conmemorado cada 19 de marzo desde el año 2024 por decreto presidencial—, esta comunidad trabaja y aporta ideas en favor a su nuevo triunfo: la creación del Centro Nacional de Artesanía. Luis Piña, artesano barquisimetano que se ha dedicado a la marroquinería y zapatería, es uno de los protagonistas cultores que nos explica la importancia de este nuevo avance. Piña afirmó que este centro pertenece a la Gran Misión Viva Venezuela, por lo tanto, sus funciones se basarán en los ocho vértices que la componen. Esos lineamientos de la misión abarcan la formación artesanal en colegios y universidades, la comercialización de las piezas en el mercado nacional e internacional, la seguridad social, el establecimiento de casas de la cultura en los estados, el reconocimiento a la labor de los artistas y la promoción de la cultura. Manifestó que una de las primeras acciones que debería emprender el Centro Nacional de Artesanía es la revisión del Registro Nacional de Artesanos: “Allí hay mucha gente que no es artesana y está inscrita porque pensaba que le iban a dar un bono. Hay muchos artesanos que no están inscritos en ese registro”. Agregó que en una futura reunión con las autoridades culturales es necesario plantear la interrelación entre el centro y los ministerios. Tras décadas de maltrato policial contra los creadores en los años 1980 y 1990, Piña destaca una mejora sustancial bajo la gestión del presidente Nicolás Maduro. La Ley para el Desarrollo y la Creación Artesanal de 2015 y la reciente creación del Centro Nacional de Artesanía por la presidenta encargada Delcy Rodríguez validan las demandas históricas. Con 45 años de oficio, este maestro defiende la artesanía como una profesión digna. Igualmente, comenta que el oficio exige responsabilidad y amor por la identidad nacional para preservar las raíces culturales. Texto de Karla Montoya