Culmina segunda audiencia de Nicolás y Cilia en tribunal de Brooklyn
2026-03-26 - 17:34
A las 11: 45 (15:45 GMT) se dio inicio a la segunda audiencia en un tribunal federal de Nueva York del caso contra el presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, ambos secuestrados en Caracas y acusados por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico, dio comienzo este jueves. Cabe destacar que la pareja presidencial permanece retenida en Estados Unidos desde hace 83 días. Según el reporte de medios estadounidenses, Maduro y Flores están sentados junto a su defensa y llevan unos auriculares para escuchar la traducción de lo que se discute durante la vista. El juez encargado del caso, Alvin Hellerstein, entró en la sala de la corte alrededor con 45 minutos de retraso, pues la audiencia estaba prevista para las 11:00 am. Maduro y Flores llegaron a la corte esta madrugada, alrededor de las 4:00 hora local (8:00 GMT), en un convoy de tres furgonetas cerradas y sin ventanas. Uno de los abogados de Maduro y Flores, Barry Pollack, dijo al magistrado que sus clientes no pueden pagar su defensa por sí mismos y afirmó que «tienen todo el derecho a usar» fondos del Gobierno de Venezuela, de acuerdo con la cadena CNN. La defensa del matrimonio pidió recientemente al juez la desestimación de los cargos, alegando que el Gobierno de EE.UU. revocó las licencias que permitían usar fondos venezolanos para sufragar su defensa, lo que califican de «error administrativo». Según CNN el juez federal Alvin Hellerstein aseveró que no desestimaría el caso a pesar de la disputa en curso sobre sus honorarios legales. No obstante, al concluir la audiencia prometió emitir pronto una decisión sobre si ordenar o no a la administración Trump que permita a Venezuela pagar las costas judiciales que Maduro y su esposa acumulan. El magistrado no fijó la fecha de la próxima sesión judicial. Cabe destacar que movimentos sociales apostados desde tempranas horas a las afuera de los tribunales de EEUU, quienes exigen libertad inmediata para la pareja presidencial. La madrugada del 3 de enero de 2026 marcó un punto de quiebre para Venezuela cuando tropas de la Fuerza Delta, bajo órdenes del presidente Trump, ejecutaron una incursión militar en Caracas que culminó con el secujestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores. El operativo se desarrolló en medio de bombardeos que dejaron decenas muertos y heridos, entre civiles y militares. Tras el asalto, la pareja fue trasladada de inmediato a una prisión federal de máxima seguridad en Nueva York, donde permanecen aislados. En la primera audiencia ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro se declaró «prisionero de guerra» y reafirmó su legitimidad como presidente de la República Bolivarfiana de Venezuela ante la fiscalía de Pam Bondi. Ambos acusados se declararon «no culpables» frente a los cargos de narcoterrorismo, calificando el proceso como un montaje político de Washington carente de jurisdicción legal. La defensa dice que hay debilidad en la acusación formal El argumento central de que Maduro lideraba el «Cártel de los Soles» ha sido omitido en la acusación final. Según el texto, bajo el derecho penal de EEUU, esto equivale a admitir que dicha acusación no se puede demostrar en juicio. Un memorando secreto (fechado el 23 de diciembre de 2025) revela que la narrativa del «Cártel de los Soles» y sus supuestos nexos con las FARC y Hezbolá se utilizaron principalmente como pretexto político y de seguridad para autorizar la intervención militar y el «secuestro» del mandatario y su esposa. Los expertos aseguran que existe una contradicción procesal al existir una brecha entre el discurso usado para justificar el uso de la fuerza y los cargos reales presentados en la corte. Consideran que al desaparecer el señalamiento de liderazgo criminal en la demanda, el texto concluye que el andamiaje judicial del Departamento de Justicia es «endeble» y carece de sustento sólido.