TheVenezuelaTime

El 98% de los incendios forestales son evitables

2026-02-05 - 13:59

De acuerdo con el Instituto Nacional de Parques, 98% de los incendios forestales pueden evitarse, lo que significa que son causados por la acción humana. Es por ello que, con la llegada de la temporada seca, son más comunes estos eventos. Existen hábitos que sin querer pueden desencadenar graves incendios forestales, los cuales terminan dañando la biodiversidad. Jacobo Vidarte, experto en análisis de riesgos y eventos adversos, destacó que en esta época seca “se generan mayores oportunidades para que cualquier fuego se fortalezca y, al no poder ser controlado, pasará a llamarse incendio”. Explicó que estos siniestros son más comunes en montañas o sabanas, pues existen mayores extensiones de material vegetal que, al estar en zonas con pocas precipitaciones, pueden ser el transporte ideal para el fuego. Asimismo, refirió que casi la totalidad de los incendios forestales o de vegetación son producto de la acción humana. El experto destaca que pueden aparecer episodios de fuego debido a la acción de los conuqueros que buscan despejar una zona con fines de siembra posterior. Las quemas agrícolas, usadas comúnmente para preparar el terreno, son extremadamente peligrosas, pues un cambio mínimo en la dirección del viento puede ocasionar que el fuego se propague a otras áreas. Agregó que los excursionistas, con poca o ninguna experiencia en el manejo de fogatas, pueden generar estos siniestros. De igual manera, las personas que colectan latas, plástico o vidrios y que procuran, a través de las llamas, despejar una zona determinada para facilitar su búsqueda, contribuyen en gran medida con la propagación del fuego en áreas boscosas. Los cazadores furtivos tienden a utilizar el fuego para desplazar forzosamente a ciertas especies y confinarlas para poder cazarlas con mayor facilidad. Otra de las causantes de incendios forestales se encuentra en las personas que padecen el trastorno de piromanía, quienes suelen tener desviaciones mentales o malas intenciones, por lo que tienden a encender fuego solo por placer. También hay “personas que cortan monte, lo apilan y encienden sin saber el riesgo que pueden ocasionar”. ¿Cómo actuar? Los incendios en zonas de vegetación deben ser combatidos por personas calificadas para hacer frente a estos episodios con destreza y precisión, tales como bomberos forestales. Nunca debe apagarse un incendio de manera independiente, pues esto podría causar una propagación mayor del fuego y, además, correr el riesgo de salir herido. El Cuerpo de Bomberos Forestales, adscrito a Inparques, a través de su cuenta en Instagram, dio a conocer una serie de recomendaciones a tomar en cuenta en caso de presentarse fuego en zonas arbóreas o para evitar los mismos. “Si tienes un conuco, crea cortafuegos alrededor de él para evitar que quemas fuera de control se propaguen”, se destacó en la publicación. El control absoluto de residuos también es clave en estas situaciones. “Nunca deben arrojarse colillas de cigarrillo o fósforos encendidos en carreteras ni en zonas de vegetación. Siempre es más recomendable usar un cenicero portátil o el del vehículo”. Del mismo modo, no deben encenderse fogatas, ni siquiera en zonas designadas si hay condiciones de riesgo (viento, sequía). De llegar a hacerlo, se deben extinguir totalmente con agua y tierra y asegurarse de que no queden rescoldos o brasas que puedan reavivar las llamas. Riesgos Los incendios suelen generar diversas consecuencias que pueden poner en riesgo a las personas, animales o desmejorar considerablemente su calidad de vida. Vidarte indicó que entre los daños que se generan están las afectaciones a personas (problemas respiratorios o alergias), así como daños a las líneas de alta y de media tensión por el humo, lo que puede causar desperfectos en el sistema eléctrico. La calima, posterior al incendio, es una fuente importante de contaminación, que causa problemas de salud. La propagación del fuego en zonas de vegetación puede tener un impacto directo en la flora y fauna, lesiones, muerte o desplazamiento de especies silvestres. Un riesgo potencial es la formación de pirocúmulos (o flammagenitus) que condensan vapor de agua y humo en la atmósfera, que luego producen rayos que inician nuevos incendios y vientos descendentes peligrosos que avivan el fuego. Los especialistas destacan que el combate de incendios forestales genera un importante desgaste de los equipos utilizados, lo cual genera pérdidas económicas, daños al ambiente y riesgo a las vidas de humanos y animales. Medidas preventivas Rescates. Actualizar los números de las organizaciones de rescate que hacen vida en la comunidad, tales como bomberos, Protección Civil, guardaparques. Vigilancia. Se debe reportar cualquier presencia de columna de humo, tomando en cuenta las especificaciones de dirección y zona posible de ubicación. Registros. Es útil tomar fotografías y videos para alertar a los entes competentes, en caso de cualquier investigación. Fauna. Hay que informar a los entes de protección animal si existen animales lesionados. Estos se deben mantener visualmente en contacto hasta la llegada del equipo de rescate, lo que ayudará a acortar tiempos de espera. Precaución. Los bebederos para animales, colocados en una zona montañosa, deben ser de materiales duraderos, seguros y no tóxicos, instalados en sombra y protegidos de la intemperie. Cortafuegos. Protegen urbanismos, por lo cual pueden colocarse en áreas de siembra. Para ello se deben cortar las ramas bajas de los árboles (hasta dos y tres metros de altura) para evitar que el fuego suba.

Share this post: