El guano en isla de Aves
2026-02-05 - 13:39
A fines de 1854 la isla de Aves, cuya extensión es de 4,5 hectáreas sobre el mar Caribe, fue objeto de disputa entre Venezuela y los Estados Unidos. La causa fue la explotación ilegal de guano por ciudadanos estadounidenses. El gobierno venezolano, presidido por José Gregorio Monagas, envió una guarnición militar al cargo del coronel Domingo Díaz para dar fin a tales actividades. El funcionario informó a los norteamericanos que sus ilícitas acciones serían suspendidas pero los comerciantes pidieron continuar la explotación hasta resarcir los gastos de la empresa Lang y Delano de Boston. Díaz, con previo reconocimiento de la soberanía venezolana sobre la ínsula, aceptó que los representantes DH Lang y WN Gibbs sacaran solo el guano necesario para cargar los tres buques que tenían anclados. Toda esta actividad representó un incumplimiento del contrato de PJ Wallace con el gobierno para extraer guano. En 1855 la legación de Estados Unidos solicitó la renovación del contrato anulado y la indemnización de los expulsados. No obstante, Wallace había traspasado sus derechos sin consultar a las casas comerciales Shelton, Sampson y Tappan de Filadelfia. Charles Eames, encargado de negocios de Estados Unidos, reclamaba 500.000 pesos solo por daños causados a las compañías y pedía otras reparaciones para los expulsados. En 1856 Venezuela acordó otro contrato con Wallace pero esto no calmó las ambiciones norteamericanas. El mismo Charles Eames reclamó la isla como propiedad de Estados Unidos a lo que Venezuela se negó bajo el concepto del utis possidetis y el rechazo de que el convenio Wallace cediera derechos territoriales. El diplomático Eames buscó en el Departamento de Estado la intervención militar de la isla. Por otro lado, el embajador venezolano en Washington, Florencio Rivas Urrutia, se encargó de evidenciar los derechos nacionales sobre el lugar. El arreglo definitivo llegó con el convenio del 4 de enero de 1859 en el que Venezuela pagaba 130.000 pesos, de los cuales 105.000 eran para las firmas de Filadelfia y 25.000 para la Lang y Delano de Boston. El pago tenía un interés anual de 5% y terminó de cancelarse el 31 de diciembre de 1864 a cambio de que Estados Unidos abandonara toda reclamación sobre isla de Aves.