Elon Musk: la IA llegará al espacio en 3 años
2026-02-07 - 00:39
El multimillonario estadounidense Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla, afirmó que el espacio será el lugar más atractivo y rentable para instalar centros de datos de inteligencia artificial (IA). Según explicó en el pódcast Cheeky Pint, conducido por Dwarkesh Patel, los paneles solares en órbita pueden ser hasta cinco veces más eficientes que en la Tierra, al no enfrentar ciclos de día y noche, nubes ni pérdidas por la atmósfera. “Allá arriba siempre hay sol”, señaló Musk, quien considera que esta ventaja elimina la necesidad de baterías y reduce significativamente los costos de operación. El empresario adelantó que su plan contempla el despliegue de hasta un millón de satélites equipados con GPU de última generación, alimentados exclusivamente por energía solar, para entrenar modelos de IA a gran escala. SpaceX ya solicitó autorización a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos para avanzar con el proyecto, que se integrará con su empresa de inteligencia artificial xAI. Ventajas energéticas y técnicas del proyecto Musk destacó que fabricar paneles solares para uso espacial sería más asequible, ya que no requieren estructuras pesadas, vidrio ni baterías. Además, restó importancia a los desafíos de mantenimiento de los equipos en órbita, al considerar que las GPU modernas son suficientemente fiables una vez superada su fase inicial de operación. “Una vez que empiezan a funcionar y se supera el ciclo de depuración inicial, son bastante confiables”, afirmó. El magnate también señaló que el espacio es el único lugar donde realmente se puede escalar este tipo de infraestructura, dado que la demanda energética de los centros de datos terrestres está alcanzando niveles alarmantes. La idea es aliviar la presión sobre las redes eléctricas y reducir el consumo de agua y suelo que requieren los grandes centros de datos en la Tierra. Críticas y riesgos señalados por expertos Aunque Musk asegura que el espacio será “ridículamente mejor” para la IA, especialistas advierten que el proyecto enfrenta obstáculos técnicos y ambientales. Uno de los principales desafíos es la refrigeración: en el vacío del espacio no existe convección, por lo que el calor generado por los servidores debe disiparse mediante radiación, lo que exige radiadores gigantes y estructuras nunca antes construidas. Además, la saturación de la órbita terrestre con un millón de satélites podría incrementar el riesgo de colisiones y afectar la observación astronómica. La Agencia Espacial Europea (ESA) estima que ya existen cerca de 17.000 satélites en órbita baja, lo que convierte la propuesta de Musk en un reto adicional para la gestión del tráfico espacial.