Highguard: La víctima perfecta de la «Cultura de la Destrucción»
2026-02-04 - 14:29
Hay un momento exacto en el que se decide el destino de un videojuego hoy en día. No es cuando sale al mercado, ni cuando se publican las primeras reseñas. Es el segundo exacto en que aparece un logo en la pantalla de un evento masivo y Twitter (X) decide si amarlo o matarlo. Highguard tuvo la mala suerte de ser el «One More Thing» de The Game Awards 2025. En lugar de ser celebrado como el nuevo proyecto de Wildlight Entertainment (veteranos que parieron Apex Legends y Titanfall), fue recibido con un silencio incómodo, seguido de un abucheo digital. ¿La razón? No era Half-Life 3, no era una IP masiva de Sony, era «otro Hero Shooter». Y en ese instante, antes de que nadie disparara una sola bala, internet ya había dictado sentencia: «Muerto al llegar». Pero tras 35 horas inmerso en sus servidores, vengo a decirles algo que quizás no quieran escuchar: Internet se equivocó. Y al demonizar este juego, nos estamos perdiendo una de las propuestas más valientes del género FPS en la última década. La Cultura de la Destrucción Online Para entender Highguard, primero hay que entender el ecosistema tóxico en el que aterrizó. Vivimos en la era de la «destrucción recreativa». Venimos de ver caer a Concord en tiempo récord, y la comunidad gamer ha desarrollado un paladar sanguinario; parece que disfrutamos más viendo fracasar un juego de servicio en vivo que jugándolo. Desde su anuncio, Highguard fue etiquetado injustamente bajo esta sombra. Se le acusó de genérico, de llegar tarde a la fiesta de los hero shooters. Sin embargo, esta narrativa ignora deliberadamente la realidad del producto. No estamos ante un clon de Overwatch ni un Valorant con otra piel. La recepción inicial, plagada de reseñas negativas en Steam de gente con 0.2 horas de juego, es el síntoma de una comunidad que ha olvidado cómo dar el beneficio de la duda. Más que un Shooter: Rompiendo el Paradigma Aquí es donde entra mi experiencia. Llevo 35 horas jugadas y puedo decirlo sin miedo: Highguard me encanta porque se atreve a romper el paradigma del FPS moderno. Estamos acostumbrados a juegos donde la «habilidad» se resume en qué tan rápido puedes poner la mira en la cabeza del rival. Highguard dice «no». Aquí, tener un aim divino no te garantiza la victoria. El juego mezcla el ADN de un shooter con la macroestrategia de un MOBA y la tensión de una extracción. No se trata solo de matar. Tienes que lootear, tienes que gestionar recursos, tienes que decidir si empujas una línea o defiendes tu base. Hay momentos en los que he ganado partidas no por ser el que más bajas hizo, sino por ser el que mejor leyó el mapa, el que supo cuándo retirarse para asegurar el loot y cuándo asediar con el Rompescudos. Esa capa de profundidad estratégica es lo que le falta a casi todos sus competidores. Es un juego que premia al cerebro tanto como al reflejo. La Evolución: Del 3v3 al caos del 5v5 Uno de los puntos más polémicos y fascinantes de su lanzamiento ha sido la gestión de los modos de juego. Originalmente diseñado como una experiencia 3v3, el estudio se encontró con quejas sobre mapas que se sentían «vacíos» o ritmos demasiado pausados para la generación TikTok. La respuesta de Wildlight fue rápida y efectiva: la introducción del 5v5. Lo que empezó como un modo limitado se ha convertido en una adición permanente y necesaria. El 5v5 añade ese caos, esa fricción constante que muchos jugadores casuales necesitaban para engancharse. Las peleas de equipo son ahora batallas campales donde las habilidades de los Centinelas brillan en todo su esplendor visual. Pero, y esto es crucial, el alma competitiva del juego sigue residiendo en el 3v3. Es aquí donde la estrategia brilla, donde cada muerte pesa y cada rotación importa. Es una excelente noticia saber que el modo Ranked (Clasificatorio)que viene próximamente se centrará en el formato 3v3. Esto demuestra que los desarrolladores entienden su propia visión: el 5v5 es para la fiesta, pero el 3v3 es para la gloria. Conclusión Highguard no es perfecto, pero es una víctima injusta de su tiempo. Es un juego sólido, con un gunplay exquisito (herencia directa de Apex) y unas mecánicas de construcción y asedio que refrescan un género estancado. Si eres de los que se dejó llevar por la marea de odio en redes sociales, te invito a que lo instales. Dale una oportunidad real. Descubrirás que debajo del ruido hay un juego que intenta hacer algo diferente: pedirte que pienses antes de disparar. Y en 2026, eso es algo que deberíamos celebrar, no destruir. Lea también Highguard: Conoce a todos los Wardens disponibles de lanzamiento