Israel asesina cuatro palestinos en centro y sur de Gaza
2026-02-11 - 01:10
El Ejército israelí ignora los acuerdos de cese al fuego y asesina este martes a cuatro palestinos en distintas zonas de la Franja. Fuentes médicas confirman el fallecimiento de una mujer y dos jóvenes que circulaban en una motocicleta eléctrica durante tres ofensivas ejecutadas en el centro y sur del enclave. Estas acciones violentas rompen la calma relativa y profundizan la crisis humanitaria que atraviesa la población civil. Un dron israelí disparó contra dos jóvenes que transitaban por la carretera Salah al Din, cerca de la ciudad de Al Masdar. El impacto terminó con sus vidas de forma inmediata y dejó varios heridos en los alrededores, según reportes del Hospital los Mártires de Al Aqsa. El personal sanitario también recibió el cuerpo de una mujer que pereció tras otro bombardeo aéreo ocurrido en la misma localidad durante la jornada. La violencia militar se extendió hasta Jan Yunis, donde los soldados dispararon contra un hombre hasta causarle la muerte. Los equipos de rescate trasladaron a la víctima inicialmente al Hospital Amal y luego al Hospital Naser para los procedimientos legales. Estos ataques constantes demuestran la fragilidad del pacto actual y la disposición de las fuerzas israelíes para emplear fuego letal contra objetivos diversos. Cifras alarmantes durante el periodo de pausa Los datos oficiales del Ministerio de Sanidad de Gaza revelan que Israel mató a 590 personas desde que inició la tregua hace cuatro meses. Las agresiones también dejaron más de 1.500 heridos, lo que eleva la cifra total de fallecidos a 72.000 desde el comienzo de la ofensiva en 2023. El ejército mantiene su presencia militar en más de la mitad del territorio y ejerce un control estricto sobre los movimientos de la población. Las tropas israelíes disparan a diario contra civiles que supuestamente se acercan a la denominada línea amarilla. Esta demarcación informal sirve como pretexto para que las fuerzas ocupantes abran fuego contra campesinos y desplazados que intentan retomar sus actividades. Pese a los compromisos internacionales, los bombardeos esporádicos constituyen una violación sistemática de los términos acordados para detener la matanza. El pasado lunes la violencia también cobró la vida de nueve palestinos en diferentes sectores de la Franja. El mando militar israelí justificó la muerte de cuatro personas en Rafah alegando un enfrentamiento armado, aunque no presentó pruebas que respaldaran su versión. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo los incidentes armados escalan y amenazan con colapsar definitivamente el frágil proceso de paz. Ataques contra refugiados y trabajadores del campo La aviación israelí bombardeó una vivienda en la ciudad de Gaza donde se refugiaban familias desplazadas de Beit Hanoun. Esta agresión provocó la muerte de cuatro civiles que buscaban protección tras haber perdido sus hogares en el norte del enclave. Fuentes hospitalarias ratifican que estas víctimas no participaban en hostilidades y simplemente intentaban sobrevivir en medio del asedio constante. En la zona de Deir al Balah, un proyectil alcanzó a un agricultor mientras trabajaba en sus tierras, terminando con su vida al instante. Este tipo de incidentes contra trabajadores rurales se repite con frecuencia en las áreas cercanas a las posiciones militares israelíes. El uso de tecnología aérea para atacar objetivos individuales evidencia una política de hostigamiento que no distingue entre combatientes y ciudadanos comunes. El panorama actual en Gaza refleja un irrespeto absoluto por las normas de la guerra y los acuerdos diplomáticos. La persistencia de los ataques aéreos y terrestres anula el propósito del cese al fuego y mantiene a la población en un estado de terror permanente. Israel consolida su control militar mediante la fuerza, mientras el número de víctimas civiles sigue aumentando sin que existan garantías reales de protección.