Juan Manuel Laguardia con el corazón a full chola
2026-03-13 - 21:47
Por más de dos décadas, la radio venezolana ha tenido un referente imbatible: la voz de Juan Manuel Laguardia. Conocido por todos como el “Sargento Fullchola”, este hombre no solo reporta el tráfico, sino que inyecta vitalidad, cultura y un humor profundo y con arraigo en la identidad nacional. Su trayectoria de 50 años ha sido recientemente validada con el premio Glorias Artísticas de Venezuela, otorgado en el marco del Premio Nacional de Cultura 2024-2025. Al saber del galardón, Laguardia reflexionó sobre el peso de la palabra Gloria: “Uno se pregunta si es por los años, por la calidad o por esa sintonía mágica con la audiencia. Es el contenido entregado y la constancia frente al público lo que un jurado valora. Al recibir algo así, uno de verdad se siente en la gloria”. Un andaluz en Caracas Aunque nació en el Puerto de Santa María, España, el 1 de enero de 1946, Laguardia es un producto genuino del suelo venezolano. Sus padres emigraron huyendo de la posguerra civil cuando él tenía solo dos años. Creció en una Caracas de contrastes, entre Sabana Grande y Bello Monte, en un hogar donde el amor compensaba las limitaciones económicas. Su destino estuvo a punto de ser el altar; su padre soñaba con verlo convertido en sacerdote para alejarlo de una vida convulsa. Sin embargo, tras su paso por colegios jesuitas y salesianos, el director del plantel y sus padres entendieron que su verdadera fe no estaba en el seminario, sino en el teatro y la comunicación. Nació en el Puerto de Santa María, España, el 1 de enero de 1946. Pionero absoluto Sus inicios no fueron sencillos. Tras un primer intento fallido en Radio Capital, se curtió en Maracay antes de regresar triunfante a la capital. Laguardia fue un pionero absoluto: fue el primero en transmitir el tráfico desde una moto (Mototráfico) y luego desde la mítica avioneta “Tango Tango Fox”.El nombre “Fullchola” nació de una anécdota cotidiana. Luis Muñoz Tébar “Lumute” escuchó a un camionero gritar “¡vámonos full chola!” (acelerar a fondo) y decidió que ese sería el alias perfecto para el hombre que vigilaba el asfalto desde las alturas de Parque Central. Humor con propósito Laguardia también fue pilar de hitos comunicacionales como “La Hora del Camaleón”, junto al inolvidable Graterolacho, donde el humor político se manejaba con una agudeza hoy añorada. Además, llevó su talento al cine en clásicos como la célebre película escrita y dirigida por César Bolívar, Domingo de Resurrección. Hoy, desde La emisora Fiesta 106.5 FM, el Sargento mantiene un compromiso inquebrantable. Su programa es un ecosistema donde conviven la ciencia, la cultura y el entretenimiento sano. “Si he durado tanto es porque nunca le he faltado el respeto al público”, afirma con la verticalidad que lo caracteriza. Ha acompañado a varias generaciones en los últimos 24 años. “Hay un gran compromiso. El primero es levantarse muy temprano todos los días para preparar el programa, porque esto no es improvisado. Aunque yo produzco, cuento con un equipo de profesionales. El compromiso real es mantener esa audiencia, lo cual no es nada fácil”. Más allá de los micrófonos, Laguardia sigue sembrando futuro como director de la Escuela de Locución para las Américas y el Caribe (ELAC), asegurándose de que la radio venezolana nunca deje de tener protagonismo. Actualmente dirige la Escuela de Locución para las Américas y el Caribe (ELAC). Icónico Desde muy joven tuvo interés en el campo artístico y la comunicación: “un pichón del teatro, la actuación, la animación y, sobre todo, de la radio. Me encantaba hacer imitaciones. Mi acercamiento se debió a mi gusto por las radionovelas (algo que hago actualmente, pues he producido 14 con un estilo distinto a las de Rumbos o Continente)” cuenta. Este año, en la distinción Glorias Artísticas que honra a figuras icónicas del imaginario colectivo nacional, le acompañan: Leonel Durán, Estelita del Llano, Leonor Fuguett, David H. Cedeño, Chucho Acevedo, Nery Jhonson y Guillermo E. González Briceño.