TheVenezuelaTime

La academia después del 3-E

2026-03-13 - 12:38

Ya lo hemos dicho: el 3 de enero de 2026 marcó un hito en la vida de las venezolanas y los venezolanos. Varios ámbitos de la vida cotidiana han cambiado y una permanente expectación mantiene en vilo a no pocos compatriotas. La academia de nuestro país, comprometida con la Patria, de individuos formados en aulas que a pesar de las adversidades pasadas y futuras aún fomentan la crítica intelectual y que en las últimas décadas ha parido hombres y mujeres que analizan la realidad sin tapujos, ropajes ni ideologías, ha sido uno de los sectores que se les ha removido con más fuerza sus cimientos. No hablo de políticas públicas en materia de educación, sino de estudiantes, docentes, investigadores, en fin, profesionales académicos preocupados y, repito, comprometidos, quienes están reconfigurando sus paradigmas epistémicos, se encuentran adecuando sus saberes previos, con urgencia revisan la pertinencia de las teorías que manejaban hasta ahora, dado que la realidad, tal como la conocíamos antes del 3-E, ha cambiado radicalmente. Dos prácticas académicas deben repensarse de manera urgente. En primer lugar, la docencia universitaria. Ya hemos advertido el reto que significa enseñar cuando su seguro (y cómodo) anclaje en lo real se ha puesto en duda. Ya venimos de una tradición de clases poco o nada relacionadas con la realidad social y política inmediatas. Igual sucede con la investigación académica. Me refiero a artículos, trabajos de grado, conferencias, congresos, en resumen, un sinnúmero de prácticas con una larga y acentuada costumbre de desconocer lo inmediato, lo cercano, lo que realmente nos afecta como ciudadanos de un país asediado. Sin embargo, ante esto, persiste el temor que antes, como ahora, evita que asumamos la realidad sociopolítica como campo de estudio: la supuesta objetividad científica y el miedo a politizar lo académico. Pero ya sabemos que el pensamiento crítico surge en las crisis que experimenta la sociedad que vivimos. Como dice Dussel, debemos salir de “la abstracta idealización del espacio vacío de la física de Newton” o del “espacio existencial de la fenomenología” que son lugares ingenuos, irreales y no-conflictivos. Debemos asumir el territorio que ha de conformarse como el objeto de estudio más urgente de la academia: la realidad venezolana que se transformó el pasado 3 de enero de 2026. IG: @ajunez_profesor

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