La deuda histórica de la Conquista en el debate
2026-03-18 - 16:46
Las recientes declaraciones del rey Felipe VI, quien admitió el lunes pasado que hubo “mucho abuso” durante la conquista de América, han removido la sensibilidad política a ambos lados del Atlántico. Por primera vez, el monarca español abordó de forma directa un tema que mantenía las relaciones con México en un estado de “enfriamiento” diplomático. Aunque el monarca matizó que los hechos deben analizarse sin un “excesivo presentismo moral” y bajo un análisis riguroso del contexto, sus palabras generaron la reacción casi instantánea de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó el gesto como un reconocimiento de los “excesos y exterminios” ocurridos, aunque subrayó la necesidad de seguir trabajando en la aceptación histórica oficial que su país ha reclamado persistentemente. Las palabras del monarca ante el embajador mexicano, durante su visita a una exposición sobre la mujer en las culturas prehispánicas en Madrid, ha suscitado malestar en las fuerzas políticas de oposición en su país. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, reivindicó su “orgullo” por el “legado español” en América en una entrevista en EsRadio. “Hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que ocurrieron en el siglo XV es un disparate”, afirmó. La reacción más dura llegó desde Vox, cuya portavoz en el Congreso fefendió que la Corona española protagonizó “la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia”. El historiador y docente venezolano Luis Felipe Pellicer calificó el pronunciamiento del rey español de insuficiente, señalando que el concepto de “presentismo moral” es una “trampa ideológica”. Recordó que la propia reina Isabel I dejó órdenes vigentes de reparar daños a los indígenas, argumentando que el Estado español y la Corona deben simplemente dar cumplimiento a esa Real Orden y pedir perdón por los “pecados cometidos”. “El problema no es que no se pueda sentir orgulloso, es que debería sentirse avergonzado. Claro que lo pasado, pasado. Pero no por eso es lo mejor que pudo suceder. Si la actitud fuera de condena y el sentimiento de fracaso humano, posiblemente ni el holocausto Nazi, ni el genocidio en Gaza serían lo que son» explicó el investigador en temas relacionados con el pensamiento insurgente. Plataformas de memoria histórica han recordado el saldo humano de la colonización: un estimado de entre 30 y 45 millones de indígenas fallecidos en territorios del Imperio español y más de 2 millones de africanos esclavizados.