La luna no es pan de horno
2026-02-06 - 13:21
Entonces la gente en política se pone lunático con las recetas. Sobre todo si es megalómano. Monstruo de los pantanos anaranjados. De verdad ellos creen que desmontaron gobierno y estado bolivariano. Desconocen la CRBV, pero ellos, y también algunos comunistas e izquierdistas, hasta Chavistas de uña en el rabo. Estos últimos, académicos de la gleba que juran que la política se hace en sus gabinetes, despachos, o grupos de influencia y opinadores de oficio. Materia fácil, combustible para las fauces imperiales, que todavía ignoran olímpicamente. Son la negación de la negación. Creen en términos absolutos que la dinámica universal es egocéntrica, siguen siendo adictos al método contra lo sistémico, mundo integrado, holístico y orgánico que construye una realidad múltiple. Claro el método les permite obtener una conclusión y allí se quedan. Dicen que la Biblia del capitalismo es Das Kapital, Karl Marx, y derivan en interpretaciones. Hilarantes, sabias, divertidas, olvidándose de la praxis, en términos de Eppur se muove. Wigestein, en Tractatus lógico filosófico, lo recuerda. Lo fáctico prima, todo lo demás es conjeturas e incertidumbre. El Gobierno bolivariano, máxima expresión de nuestro Estado soberano, libre e independiente está aquí. Vigente en sus cinco poderes y la cabeza visible, su presidenta asignada, porque nuestro presidente ha sido secuestrado en una acción de guerra del vecino del norte. Los estamentos jurídicos internacionales y nacionales están inclusive para los que han acometido una tarea violatoria de las mismas en todas sus dimensiones. Tendrán que responder por ello. No podrán transfigurar lo que han hecho público y notorio. Desde hace tiempo tendríamos que habernos asumido como vanguardia y no en la resistencia esperando las acciones del otro para reaccionar. Nunca lo hicimos y es momento de rectificar, tanto que el poder político nuestro, cuestión atípica en este acaecer mundano, está en el Poder popular. Y establecido en gobernar siendo gobernados. Activemos el Poder multiforme y hagamos estrategia de multiléctica y multidialéctica para nuestra diversidad biopolitica y cultural. Aunque ellos quieran ser homogéneos y omnímodos su expresión, su praxis, deja tanto o mucho que desear.