La ruta hacia una empresa inteligente en Venezuela: ¿cómo la IA puede mejorar la operatividad?
2026-03-19 - 21:54
El auditorio Ángel Cervini de Fedecámaras fue el escenario donde Felipe Capozzolo, presidente de la máxima cúpula empresarial del país, dio inicio al foro “La digitalización impulsada por Inteligencia Artificial (IA): retos, oportunidades y barreras” en el que se abordó el impacto de la transición hacia un modelo económico moderno en las empresas venezolanas. Capozzolo subrayó que la tecnología es el puente necesario para que Venezuela recupere su competitividad global y deje atrás el temor de que la IA pueda ocasionar el desplazamiento del trabajador. “La tecnología es realmente el camino para potenciar capacidades, no para sustituir al humano. Es un elemento igualador. Nuestra gestión ha buscado que el empresario entienda que la digitalización es la herramienta para la formalidad y la productividad. La IA nos permite dar saltos de productividad que antes tomaban décadas”, resaltó el presidente de Fedecámaras. El líder gremial comparó el momento actual con hitos históricos de la humanidad, al explicar que así como el tractor no eliminó al agricultor, sino que lo hizo más eficiente, la IA debe ser vista como una herramienta de amplificación. “Una persona con una máquina de coser es más que una persona cosiendo a mano, una persona con una computadora es más que una persona sin ella. Una persona con IA es muchísimo más que una persona que no la tenga”, afirmó ante los presentes, entre ellos el equipo de El Diario. El fin del rentismo y el salto hacia la digitalización Capozzolo planteó que Venezuela se encuentra en un punto de inflexión donde ya no puede depender exclusivamente de sus recursos naturales. Su tesis central es que la verdadera riqueza de las naciones modernas reside en el conocimiento y su aplicación tecnológica. “Debemos abrazar la tecnología y la IA para el desarrollo del país. No podemos quedarnos solo con el petróleo. El 99 % del tejido empresarial venezolano está compuesto por micro, pequeñas y medianas empresas, para ellas la digitalización es la ruta más corta hacia la eficiencia”, puntualizó. El discurso de Capozzolo también sirvió para reafirmar el compromiso de la institución con la vanguardia tecnológica, al mencionar que la organización de este foro es parte de una agenda que busca educar y acompañar al sector privado en esta transición hacia la tecnología. Foto: El Diario Adopción de la IA en Venezuela En una de las ponencias del foro, a cargo del experto en tendencias digitales Carlos Jiménez, se analizó el panorama actual de Venezuela frente a las tendencias globales de adopción de la IA en las empresas. Jiménez reveló que las cifras muestran una aceleración en la curiosidad y el uso de herramientas digitales en el país. “Una cosa es que los empleados usen herramientas gratuitas para redactar correos y otra muy distinta es que la empresa tenga una estrategia de IA integrada a sus procesos”, explicó Jiménez. Señaló que menos del 30 % de las compañías en Venezuela han pasado de la experimentación individual a la implementación institucional. “El llamado es que, si no entiendes tu modelo de negocio, tus principales retos y las demandas de tus clientes, entonces la pregunta ¿cómo usar la IA? es la pregunta equivocada”, dijo el experto. El análisis de Jiménez identificó que las áreas con mayor absorción de la IA en Venezuela son las de marketing y ventas, por su capacidad de ayudar con la personalización de mensajes y la comunicación coherente con los clientes. “La IA ha democratizado las predicciones. Cosas que antes estaban limitadas para las grandes corporaciones que podían pagar modelos econométricos complejos, hoy están al alcance de empresas más pequeñas con conocimientos básicos. Pueden estimar la demanda o predecir la fuga de clientes con una precisión mucho mayor y a menor costo”, detalló el ponente. Asimismo, mencionó el auge de las interacciones mediante comandos de voz y el procesamiento de lenguaje natural como herramientas clave para mejorar los puntos de contacto con los stakeholders. El experto advirtió que la IA no es una solución mágica que repara modelos de negocio deficientes, sino un acelerador de lo que ya funciona. “Primero hay que responder los grandes interrogantes o definir los grandes problemas del negocio, la parte estratégica, y luego determinar cómo la IA nos va a apoyar. Estamos en un nivel donde la IA ya no es una opción, es una competencia básica para la supervivencia comercial”, afirmó. Para el especialista, el futuro del mercado venezolano se dividirá entre las empresas que logren utilizar la IA para resolver ineficiencias operativas y aquellas que se queden rezagadas por no adaptar sus estructuras. Foto: El Diario La IA como pilar operativo German Pacheco, presidente de IBM Venezuela, presentó una visión sobre cómo la IA ha dejado de ser un campo de experimentación para convertirse en el pilar operativo de las empresas modernas. Uno de los puntos clave de su intervención fue la distinción entre las herramientas de uso masivo y las plataformas corporativas, ya que resaltó que las empresas no pueden operar bajo la misma lógica que un usuario individual de IA. “El propósito de la IA es aumentar la inteligencia humana. No se trata de reemplazar, sino de liberar al trabajador de lo rutinario para que pueda aportar valor estratégico. La IA empresarial exige gobernanza, privacidad y ética», señaló Pacheco. Agregó que la progresión tecnológica ha logrado que se pase de una IA discriminativa (que clasificaba correos como spam o no) a una IA generativa, y ahora a la era de la IA Agéntica. “Hoy estamos viendo el nacimiento de los agentes. Ya no es solo una IA que responde una pregunta o resume un texto; es una IA que tiene la capacidad de ejecutar tareas, de tomar decisiones dentro de un marco de objetivos y de colaborar con otros agentes para completar un proceso de negocio complejo”, explicó. Para el ejecutivo, esta capacidad de razonamiento y acción de los agentes de IA es lo que permitirá a las empresas agilizar sus procesos internos hasta en un 40 %. “La data es el nuevo petróleo, pero sin refinación y sin seguridad es peligrosa. Necesitamos sistemas que nos permitan saber exactamente de dónde viene la información, quién la entrenó y por qué la IA está tomando una decisión específica. Eso es lo que llamamos transparencia y explicabilidad», afirmó Pacheco. De igual forma, citó estudios globales que indican que el 57 % de los ejecutivos reconoce que las habilidades de su personal hoy podrían ser obsoletas para el año 2030 si no hay un proceso de reentrenamiento con IA. “Lo curioso es que el 63 % de los empleados afirma que colaboraría gustosamente con un agente de IA. Hay una apertura al cambio porque la gente entiende que la IA puede quitarles la carga de las tareas que nadie quiere hacer”, apuntó. En cuanto al futuro de la IA y la tecnología, Pacheco mencionó los avances de IBM en computación cuántica, la tecnología que promete resolver problemas imposibles para la computación tradicional. «Estamos construyendo sistemas que operan a temperaturas más frías que en el espacio profundo. Que pueden hacer cálculos que a una computadora tradicional le tomarían 10.000 años, y que un sistema cuántico los resuelve en 8 horas. La IA es solo el comienzo; la capacidad de procesamiento que viene transformará industrias enteras, desde la medicina hasta la logística”, concluyó. Foto: El Diario Centralización y democratización de la información Javier Ramírez, CEO de la empresa Soluciones Inteligentes de Información y Sistemas (Sidis), centró su intervención en la infraestructura de datos necesaria para alimentar los modelos de inteligencia artificial. De acuerdo con el ponente, el principal reto que enfrentan las organizaciones es la dispersión de la información en diferentes departamentos o sistemas aislados. “La IA empresarial requiere que primero curemos los datos. No podemos meter data sucia a un modelo y esperar decisiones. El proceso de democratización de la información implica que toda la organización hable el mismo idioma informativo”, explicó Ramírez. El directivo de SIDIS señaló que la centralización en un repositorio único es el paso previo para cualquier análisis predictivo, que con el uso de la IA permite a las empresas pasar de una fase descriptiva a una predictiva. “Ya no se trata solo de saber qué vendí el mes pasado, sino de que la IA me diga, basándose en el comportamiento histórico de mis datos centralizados, qué es lo más probable que me compre este cliente específico mañana”, afirmó. Con respecto a la eficiencia operativa y automatización de procesos, Gerardo Linares, fundador de Dinama, una empresa venezolana de tecnología y consultoría estratégica, abordó el impacto de la tecnología en la operatividad interna de las compañías. Su ponencia se enfocó en cómo la automatización de tareas repetitivas reduce los tiempos de respuesta y los costos de gestión en áreas administrativas y financieras. “En Venezuela, la IA está permitiendo automatizar flujos de trabajo que antes eran puramente burocráticos. Hablamos de sistemas que pueden evaluar riesgos, procesar solicitudes de crédito o gestionar inventarios. Esto libera al talento humano de ser un procesador de datos para convertirlo en un analista», indicó el experto. Linares también se refirió a la complementariedad entre la herramienta y el trabajador, al señalar que la función de la IA es ejecutar tareas de alto volumen de datos donde el margen de error humano es mayor. «Si un algoritmo puede clasificar 10.000 facturas en un segundo con cero error, la función del profesional debe estar en supervisar esos modelos y tomar decisiones con los resultados que la IA entrega», sostuvo. Foto: El Diario La IA para los consumidores Magdalena De Luca, presidenta de la empresa de software Sybven, explicó que el mercado venezolano está experimentando una transformación en las expectativas del consumidor, quien ahora demanda inmediatez y soluciones adaptadas a su contexto individual. La especialista señaló que la velocidad de respuesta se ha convertido en un factor determinante para la retención de clientes y en esa área, la IA no solo acelera el contacto, sino que le otorga relevancia. “El cliente hoy no tiene paciencia. Si te escribe por WhatsApp o por redes sociales, espera una respuesta que no solo sea rápida, sino útil y personalizada. Aquí es donde la IA generativa y los modelos de lenguaje están marcando la diferencia”, afirmó De Luca. La ponente sostuvo que las herramientas de automatización deben ser capaces de entender la intención del usuario para evitar respuestas genéricas que generen frustración. Uno de los puntos destacados por la presidenta de Sybven fue la capacidad de la tecnología para detectar el estado emocional del cliente a través del texto o la voz, ya que este análisis permite priorizar casos críticos o ajustar el tono de la comunicación. “A través de la IA podemos entender el sentimiento del cliente, saber si está frustrado o satisfecho antes de que un operador humano intervenga. Esto permite que la atención sea mucho más humana porque ya sabemos el contexto”, detalló. Para De Luca, el uso de asistentes inteligentes bien entrenados libera al personal humano de las consultas de soporte básico, permitiéndoles concentrarse en resolver problemas complejos que requieren mayor discernimiento. De igual forma, acotó que la ventaja competitiva para las empresas venezolanas reside en el uso de los datos históricos para predecir comportamientos de compra debido a que la IA permite tratar a cada usuario de forma única, independientemente del volumen de clientes de la empresa. “Las empresas están entendiendo que si no personalizan su oferta mediante el análisis de datos con IA, se vuelven irrelevantes. La tecnología nos permite analizar preferencias y anticiparnos a las necesidades del cliente de forma casi intuitiva”, señaló durante su intervención. Para la ejecutiva, la inversión en estas tecnologías se traduce directamente en la sostenibilidad de negocio y la lealtad de sus clientes. Foto: El Diario La transformación digital como infraestructura Guillermo Deffit, jefe de Desarrollo de Negocios de STP Consultores, enfocó su ponencia en lo que denominó “los hierros” de la transformación digital: la infraestructura física y la lógica que soporta los modelos de IA. Durante su exposición, analizó las ventajas y desventajas de los entornos de nube frente a las instalaciones locales. Deffit señaló que, aunque la nube ofrece “un océano” de información y capacidades, presenta desafíos críticos para las empresas, como la falta de claridad sobre la ubicación exacta de los datos. “La nube nos da opacidad. Nosotros no sabemos dónde están nuestros datos ni nuestros conocimientos”, advirtió el ponente. Además, mencionó factores externos como los cambios en las reglas de licenciamiento por parte de proveedores internacionales y la latencia, dos factores que pueden afectar la operatividad de las empresas locales. «Si a la inteligencia artificial le cortas la luz o el acceso al dato, deja de ser inteligente. Si mañana cambian las leyes de licenciamiento o las condiciones de acceso desde el exterior, tu empresa queda desconectada de su propia capacidad operativa», dijo Deffit. También destacó el costo variable de los tokens (unidades de procesamiento de IA), que puede dificultar el control presupuestario a medida que el uso de la tecnología crece. Como contraparte, Deffit expuso los beneficios de mantener una infraestructura propia, como es poseer un centro de datos independiente para permitir a las empresas ser dueñas de su información y controlar la velocidad de procesamiento y los costos de crecimiento. “Al tener la infraestructura local, tenemos control de lo que vamos a gastar y somos dueños de nuestra información. No dependemos de si el consumo sube o si la tasa de cambio afecta el pago de servicios externos. Somos dueños de la información y dueños del proceso de crecimiento”, acotó. Foto: El Diario La propuesta técnica de STP Consultores se basa en un triángulo que une cómputo, almacenamiento y redes, con un “cerebro” central que permite integrar toda la solución de forma automática. A pesar de la potencia de la infraestructura propuesta, Deffit recalcó que la tecnología no es autónoma y requiere de un «curador» de datos, ya que el éxito de estos sistemas depende de que el personal experto valide constantemente los resultados. “La persona tiene que convivir con el proceso. Por más potente que sea el equipo, se necesita un ciclo con una persona experta para terminar de depurar el proceso y asegurar que la IA está entregando los resultados que el negocio necesita”, concluyó. Para el representante de STP Consultores, la meta es que Venezuela pase de ser un consumidor de servicios externos a un gestor soberano de su propia inteligencia digital. El foro, organizado por Fedecámaras, dejó una certeza compartida entre los sectores gremial y tecnológico: la inteligencia artificial en Venezuela dejó de ser una promesa del futuro para convertirse en una necesidad operativa del presente. El consenso de los ponentes apuntó a que el éxito de esta transición no dependerá únicamente de la adquisición de un software, sino de una estrategia integral que priorice la curaduría de datos, la robustez de la infraestructura local y el reentrenamiento del talento humano. Para los expertos, la adopción de estas tecnologías se perfila como la herramienta definitiva para que el empresariado logre dar el salto hacia la competitividad en un mercado global cada vez más automatizado.