La vida idealizada en redes sociales: cuando la perfección se enfrenta a la realidad
2026-03-26 - 12:25
En redes sociales, la estética parece ser el centro de todo: desde el café de la mañana hasta la rutina de ejercicios, pasando por viajes, relaciones y productividad. Sin embargo, detrás de ese universo visual cuidadosamente construido, especialistas advierten sobre un fenómeno que impacta especialmente a jóvenes y adolescentes: la dificultad para diferenciar entre lo que se muestra y lo que realmente ocurre. La psicóloga Zena Sleiman explicó en una entrevista para El Diario que el problema no es solo la exposición constante, sino el tipo de contenido que predomina. “Estamos viendo información de distintas áreas al mismo tiempo, pero es información acerca del ideal. Y el ideal es esa imagen de perfección que es inalcanzable, por eso genera tanta frustración”, dijo. Foto: Unsplash Explicó que actualmente es común encontrar cuentas de creadores de contenido o influencers que promueven la necesidad de ser exitoso, saludable, sociable, productivo y feliz, todo al mismo tiempo. Esto genera la percepción de que, si no se cumple con ese ideal, se trata de un fracaso. “Es como tener que hacer todo al pie de la letra y de forma perfecta en muchas áreas. Eso termina siendo muy complicado (...) Si no fui a entrenar todos los días, entonces no entrené nunca. Pero la vida no se mueve en esos extremos, hay muchos grises”, recalca Sleiman. Los efectos psicológicos Las consecuencias pueden ir más allá de la incomodidad momentánea. Según la especialista, la exposición constante a estos estándares puede derivar en afectaciones emocionales y psicológicas más profundas. “Puede generar dismorfia corporal, ansiedad e incluso depresión en casos más extremos. También trastornos alimenticios y dificultades en la relación con el cuerpo y los demás”, explicó Sleiman. Sleiman agregó que esta dinámica también puede modificar la forma en que muchos jóvenes construyen y proyectan su imagen en redes sociales. Identidad en riesgo Para la psicóloga Alexandra Mendoza, el fenómeno de la vida idealizada en redes sociales puede entenderse a partir de la teoría de la comparación social, planteada por el psicólogo Leon Festinger en 1954. Según explicó, esta teoría sostiene que las personas tienden a evaluarse a sí mismas en función de los demás. “Las comparaciones las suelen hacer de forma ascendente, buscando idealizar su realidad (...) Si las personas lo que hacen es cambiar su realidad por medio de lo que ven, no buscan ser ellos mismos. Influye de tal forma que distorsiona la realidad completamente; o sea, la identidad y los gustos personales quedan completamente distorsionados”, detalló Mendoza en entrevista para El Diario. Foto: Unsplash Mendoza señaló que el problema se intensifica cuando las redes sociales dejan de ser una herramienta y comienzan a funcionar como un molde de comportamiento, gustos y aspiraciones. Añadió que este proceso también está vinculado a la necesidad de aprobación externa. “Hoy parece que el grupo de referencia es lo que publicas: a dónde viajas, qué haces, cómo vives. Más que una búsqueda interna, es una validación externa”, advirtió. La apariencia sobre la conexión real Sleiman agregó que uno de los indicadores más claros de esta desconexión es priorizar la apariencia por encima de la experiencia, lo que puede derivar en una sensación persistente de vacío “Elegir un lugar por cómo se ve y no por cómo te hace sentir, o estar en un sitio donde no estás cómodo solo porque ‘se ve bien’, son señales importantes, Se generan sentimientos de insatisfacción constante y desconexión, porque no estamos realmente viviendo el momento”, añadió. Ambas especialistas coinciden en que entender el funcionamiento de las plataformas es clave para desarrollar una relación más sana con ellas. Foto: Unsplash “Las redes sociales están para moldear la personalidad y para generar ventas. Esto es algo que cuando tú lo entiendes, aceptas que estos modelos estéticamente adecuados es algo que está trabajado, que está arreglado y que no es la vida diaria”, afirma Mendoza. Frente a este escenario, las recomendaciones apuntan a recuperar espacios fuera de la lógica digital, con el objetivo de que pueda surgir la creatividad y el contacto en sí mismo. “Es entretenimiento (las redes sociales) y eso es importante tomarlo en cuenta. Poder preguntarse ‘¿qué es lo que yo quiero lograr con las cuentas que sigo?’ Lo que vemos no es la vida de los demás, es una foto, un instante, un segundo de la vida de los demás (...) Se tienden a confundir esas realidades”, agregó Sleiman. Por su parte, la psicóloga Alexandra Mendoza recalcó la importancia de entender la razón que tiene la tecnología para existir y que “son complementarios, no realmente la base de la vida”. Foto: Unsplash Recuperar la capacidad de habitar lo que es cotidiano se ha convertido en una necesidad frente a la estética que venden hoy las redes sociales. Es importante entender que lo que circula en redes es apenas una fracción de algunas vidas e incluso hay situaciones falsas construidas con la finalidad de vender, por lo que aprender a mirar ese tipo de contenido con criterio es clave para comprender que lo imperfecto también tiene sentido.