León Portilla
2026-02-23 - 12:38
Son exiguas estas líneas para demarcar un periplo vital tan extenso. Nos referimos a un accionar polifacético de un cultor de los pliegues culturales de su pueblo, siendo un insigne historiador y un connotado filósofo, además de un rutilante académico y un escritor sin par. Todo en uno. Su travesía existencial fue inmensa y fructuosa. Su aporte en la defensa de los excluidos del relato histórico encontró en su pluma “vengadora” una centralidad honda y edificante. Su faena intelectual siempre estuvo direccionada a desvanecer el racismo aberrante, fundamento de cualquier vergüenza étnica y nacional. Es reconocido mundialmente como un experimentado conocedor del pensamiento y la literatura de la cultura náhuatl; hablamos de Miguel León Portilla, alumbrado el 22 de febrero de 1926 y fallecido el 1 de octubre de 2019, nacido y despedido en su Ciudad de México querida. Su formación estuvo entre el Colegio de México, la Universidad de Loyola, de los Ángeles, y la Universidad Autónoma de México, coronando, en la Facultad de Filosofía y Letras de esta última casa de estudios, su tesis doctoral titulada «La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes». Fue tutorado por su mentor, Ángel María Garibay. En «La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes» (1956) sostiene León Portilla que, aun admitiendo, polémicamente, que los mexicas no tenían filosofía en sí como la herencia moderna occidental nos ha enseñado, no obstante, su cosmovisión fue de naturaleza profunda y trascendente, hecho nada despreciable para advertir la presencia de un pensamiento auténtico y universal. Esta obra, varias veces ampliada y publicada, gozaría de múltiples traducciones al francés, ruso, italiano, inglés, checo y alemán. Sin embargo, fue su libro «Visión de los vencidos» (1959) su trabajo más notable, esfuerzo compilatorio de textos traducidos del náhuatl que muestran la “otra mirada”, la de los originarios, ante la acometida que representó la conquista de la llamada Nueva España. El advenimiento a Tlaxcala y Cholula, la actitud psicológica de Moctezuma, los invasores en Tenochtitlan, la mortandad en el Templo Mayor, el príncipe Ixtlixóchitl, la Noche Triste, entre otros sucesos y personajes, serían expuestos por León Portilla bajo un prisma original y desprejuiciado. También sobresalen en su nutrida bibliografía otros textos tales como «Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares» (1961), «El reverso de la conquista. Relaciones aztecas, mayas e incas» (1964), «Tiempo y realidad en el pensamiento maya» (1968), «México-Tenochtitlan, su espacio y tiempos sagrados» (1979), «La multilingüe toponimia de México: sus estratos milenarios» (1979), «Hernán Cortés y la Mar del Sur» (1985), «Cartografía y crónicas de la Antigua California» (1989), y «Bernardino de Sahagún, pionero de la antropología» (1999). León Portilla tuvo distintos cargos académicos, fue acreedor de numerosos honoris causa, además de un sinfín de premios, reconocimientos y homenajes. Destacan en su trayectoria las fundaciones del Seminario de Cultura Náhuatl dentro del Instituto de Historia de la UNAM y del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la misma corporación del saber, respectivamente. Recordamos a Miguel León Portilla en su centenario, invocamos a aquel quien nos señaló de manera lapidaria que el “antídoto de la amnesia es la memoria histórica”.