TheVenezuelaTime

Lectura adecuada

2026-03-01 - 14:07

Con bastante tino político, la presidenta (E) Delcy Rodríguez enfatizó durante una reunión con víctimas de la violencia opositora en el país, que ciertos sectores de la vida nacional, así como en el extranjero, estaban haciendo la lectura incorrecta del proceso derivado en la aprobación y promulgación de la Ley de Amnistía, que abarca hasta trece hechos propios de estos últimos 27 años de sistema político venezolano. Ha afirmado en tal sentido que es básicamente falso decir que el 3 de enero fue una derrota para la Revolución Bolivariana, como si la violación de la soberanía y una agresión brutal contra el país por parte de una potencia nuclear puede significar una victoria para algún sector. En honor a la verdad, todo el país sufre de las consecuencias de lo sucedido esa madrugada. Por lo tanto, inicia un proceso, con la aprobación de este proyecto de ley, que debe abarcar una pacificación nacional completa, cuyos desafíos tendremos que saldar con mucha paciencia estratégica, audacia y determinación. No se trata de dar libertad plena a detenidos, de perdonar y recibir perdón, o de asumir una conducta nueva en una etapa donde son muchos los elementos que debemos trabajar, mientras buscamos formas para recuperar certidumbres en torno al bienestar del pueblo todo de Venezuela. Este proceso de pacificación nacional necesariamente tiene que volver a abonar un conflicto político existencial que vino impuesto desde afuera, tratando de generar vías alternas y fuera de los marcos de la Constitución Nacional para dirimir nuestras diferencias, que en un ambiente de normalidad y propio de la democracia son absolutamente legítimas. Las últimas decisiones del Gobierno Bolivariano, de la Asamblea Nacional y la actuación responsable de la mayoría de los sectores de la sociedad venezolana, dan cuenta de la lectura adecuada del momento político nacional donde nuestro país optó por una vía diplomática y de diálogo no solo para resolver la contradicción histórica con Estados Unidos, sino además para avanzar en un proceso de reconciliación nacional que tiene muchísimos obstáculos y dificultades aún por saldar. La otra alternativa a esta postura racional y correcta, es ni más ni menos que meter al país en una guerra cuyas consecuencias en pérdida de vidas humanas y la posibilidad real de la disolución de la República que somos desde 1810, en un escenario actual de anomia mundial y ofensiva global imperial, es total y absoluta, es decir bien alejada de un simple escenario de imaginación colectiva. En un contexto mundo donde desaparecerán por completo Estados – Nación, la República Bolivariana de Venezuela actúa para preservarse incólume ante los desafíos presentes y futuros.

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