Lo denunció por no reparar tubo de aguas residuales
2026-01-26 - 13:47
Las filtraciones por aguas residuales desataron un conflicto entre los vecinos del tercer y cuarto piso de un edificio de apartamentos ubicado en la avenida San Martín de la parroquia San Juan, en Caracas. Joanny Gómez, oficial del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana, contó a Últimas Noticias que la denuncia llegó a la oficina de atención comunitaria del Servicio de Policía Comunal a través de un hombre que en calidad de solicitante, reveló que el vecino del piso superior había descuidado la avería en un tubo de aguas servidas. La situación perjudicaba el techo de su vivienda situada en el piso de abajo. Señaló que las filtraciones en el techo del apartamento en el que vive con su esposa y dos hijos, había comenzado semanas atrás. Los principales daños eran agrietamiento, desprendimiento de la pintura y el friso, así como algunas manchas de moho y malos olores. El afectado mostró su preocupación debido a que dichas afectaciones podrían tener consecuencias como la proliferación de bacterias dañinas para la salud de su familia. Además, contó que él y su esposa estaban haciendo arreglos en la vivienda, pero, hasta tanto el vecino del piso cuatro, no hiciera las reparaciones, ellos no podían continuar con las labores de restauración. Tras varios intentos de comunicación con el acusado para que buscara una solución a la tubería de aguas residuales dañada, no había obtenido respuesta. La situación no solo amenazaba la integridad de su hogar, sino que también generaba un ambiente de tensión en el edificio. El denunciante manifestó que su intención era resolver el conflicto por la vía del diálogo, no obstante, en vista de que su vecino no le prestaba atención, decidió actuar y presentar una denuncia formal ante la policía comunal. Después de escuchar el relato de su entrevistado, la oficial Gómez le entregó una citación para siete días después y dirigió una segunda boleta a la otra parte involucrada en el impasse vecinal. Mediación La semana siguiente a la denuncia, Gómez recibió en la sala de resolución de conflictos de la parroquia San Juan, al denunciante y al denunciado, con el fin de conocer ambas versiones que rodeaban los acontecimientos. Luego de explicarles las normas para que el proceso se diera de forma asertiva, en un ambiente de respeto y comprensión, les pidió que expresaran sus preocupaciones. En la reunión, el representante de la familia agraviada, expuso su preocupación por los daños en su vivienda y la falta de respuesta por parte de su vecino. Por su parte, el demandado argumentó que había estado lidiando con problemas personales que le impedían realizar las reparaciones necesarias. A medida que avanzaba la conversación, ambos comenzaron a reconocer la importancia de encontrar una solución conjunta, tras lo cual realizaron propuestas para un acuerdo. Compromisos Tras casi dos horas de diálogo y reflexión guiada por Gómez, los vecinos llegaron a un fin común satisfactorio. Primero, se estableció un cronograma para que el denunciado pudiera reparar la tubería dañada. Acordaron que tendría un plazo de dos semanas para realizar los arreglos necesarios, comprometiéndose a contratar a un plomero para asegurar que el problema se resolviera adecuadamente. El denunciado también asumió la responsabilidad de cooperar con parte de los daños causados por la avería al techo de su vecino. Los dos hombres decidieron mantener una comunicación abierta durante el proceso que durarían las labores de adecuación. Por esa razón, las autoridades establecieron un canal directo con ellos para que cualquier inconveniente futuro pudiera ser tratado antes de escalar nuevamente a un conflicto. Finalmente, como parte del acuerdo, se acordó efectuar encuentros periódicos entre los vecinos del edificio para fomentar una mejor convivencia y abordar cualquier otro asunto que pudiera surgir en el futuro. La policía comunal se comprometió a facilitar estos encuentros y ofrecer apoyo en caso de ser necesario. Después de dar lectura a las pautas establecidas, solicitante y demandado, firmaron un acta de conciliación, dejando constancia de aceptación. Normativas Gómez afirmó que para este caso se aplicó el artículo 23 de la Ordenanza de convivencia ciudadana para el civismo y la justicia de paz comunal del municipio Libertador, en Caracas, que hace referencia a los actos que afectan el uso de los servicios públicos, definiéndose entre estos, el descuido por parte de los usuarios, al no reparar “oportunamente los daños ocasionados a la infraestructura de servicios públicos domiciliarios, cuando estas reparaciones corresponden al usuario”. Según la normativa municipal, esta conducta puede acarrear sanciones con una multa equivalente al pago en bolívares de 70 veces el tipo de cambio de la moneda de mayor valor establecida por el BCV, o la realización de un trabajo comunitario. Legislación en detalle Actos contra servicios públicos. Según el artículo 23 de la Ordenanza de convivencia ciudadana para el civismo y la justicia de paz comunal del municipio Libertador, en Caracas, otras conductas que afectan son la utilización indebida o modificación de las redes, instalaciones o estructuras de los servicios públicos por parte de particulares no autorizados; arrojar en las redes de alcantarillado, acueducto y sistemas de drenajes, objetos o residuos, que obstruyan su normal funcionamiento; dañar o afectar por uso indebido el funcionamiento de cualquier servicio. Conductas que afectan las relaciones respetuosas. El artículo 25 de la normativa hace referencia a actos como irrespetar las normas propias de los lugares públicos o privados; expendio y consumo de bebidas alcohólicas en lugares públicos; realizar cualquier otro tipo de actividad que esté prohibida o restringida por la legislación y normativa vigente en el país. Trabajos comunitarios. La Ordenanza contempla labores que se imponen a la persona infractora y tienen como objeto formar al ciudadano, corregir la conducta y resarcir los daños que causó. Se ejecutarán en centros educativos de carácter público o privado, en plazas, ornato, etc.