Máquina para hacer arepas (Manuscrito original, 1856)
2026-03-03 - 18:08
Manuscrito donde el Ingeniero Alberto Lutowski propone la construcción y aprobación de una máquina que facilitaría el proceso de elaboración de la arepa. Allí, dice este ingeniero lo siguiente: ”En vano algunos industriales inteligentes se propusieron sustituir en Venezuela el pan de maíz, usado en ella por muchos siglos, por razón de que su confección era, como efectivamente es, sumamente cara y penosa para el presente estado del país, con otro pan, del mismo grano, pero cuya preparación había de efectuarse por medio de molinos similares a los que usan para producción de harina de trigo y otros cereales. El pueblo de Venezuela desechó esta innovación, porque no le proporcionaba La Arepa tal como la conoció cuando empezó a alimentarse en su tierna edad.” La máquina que propone este ingeniero consiste en un sistema movido por motores para pilar y moler el grano de maíz, evitando de esta manera ese duro y agotador oficio para hombres y mujeres. Las piezas para la construcción de la referida máquina serían diferentes al sistema utilizado para el café. Asimismo, agrega Lutowski que esas máquinas utilizarán piedras especiales traídas de Canarias y Francia, las mismas, jugarán un papel preponderante en esta especie de molienda. Por otra parte este ingeniero agrega datos relativos a cálculos sobre el mercado de la arepa, costos de mano de obra, porcentaje de consumidores de arepa en Caracas, costos de producción y materias primas. Sin lugar a dudas, este invento ofrece grandes ventajas, sobre todo al sustituir la acción de pilar y moler maíz empleándose directamente la fuerza humana, por medios mecánicos más efectivos y rápidos. Después de este proceso queda la masa lista para la elaboración de la arepa que irá al budare. El ingeniero Lutowski para reforzar sus argumentos inherentes a las ventajas de este invento, emite una opinión en defensa del pan de la arepa y la población venezolana cuando nos dice: “Los pueblos aman sus costumbres, sus idiomas, y todo lo que es del país que habitan”. Hoy vemos cómo la arepa continúa estando presente en la dieta y tradición gastronómica del venezolano. Este manuscrito original de Alberto Lutowski puede ser consultado en la colección de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional de Venezuela. El mismo puede ubicarse entre los documentos de Agustín Codazzi. El ingeniero Alberto Lutowski estudia en la Escuela Politécnica de Varsovia, pero al iniciarse la revolución de 1830, interrumpe sus estudios y se incorpora a las luchas insurreccionales polacas. Después de ser derrotada dicha insurrección cruza Alemania y se refugia en Francia, país donde realiza estudios de ingeniería. En 1839 se traslada a Inglaterra, allí, contemporáneamente a Samuel Morse, investiga las corrientes galvánicas y trasmisiones telegráficas. En 1841 busca nuevas oportunidades labores, para tal fin, se dirige a Venezuela donde participa en proyectos de ingeniería de suma importancia para el desarrollo de este país. Recomendado por Agustín Codazzi forma parte en el estudio y en la construcción de la carretera Valencia – Puerto Cabello, empleando técnicas para el momento desconocidas en Venezuela. Por nombra solo algunos de sus trabajos y aportes hechos por este importante ingeniero e inventor, cabe mencionar los siguientes: Proyecto del mercado y acueducto de Valencia; Supervisión de la reconstrucción de la carretera Valles del Tuy – Cùa – Ocumare; Los Teques – La Victoria, entre otros. Por otra parte, registra patentes para cañerías y conductos asfálticos; turbinas; máquinas de pilar café; tambores de trapiches. También, este prolífero ingeniero, inventa en 1952 un horno para fundir hierro y luego una línea de máquinas para producir arepas en forma industrial. Alberto Lutowski, también es recordado en nuestro país por sus notables aportes en materia de arquitectura, ferrocarriles, acueductos, y los más variados inventos, que sin lugar a dudas, contribuyeron con el desarrollo de nuestro país en la segunda mitad del siglo XIX.