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Malabarismosen la cuerda floja

2026-02-15 - 12:31

En la ópera, Evita canta. No llores por mí Argentina. Tiempo antes, los supremacistas blancos habían tejido sus redes en el control de la natalidad. Mucho antes Malthus se los había advertido. Según el bíblico Marx, las sucesivas divisiones del trabajo creaban la acumulación capitalista y el excedente de producción. Para ello, el paradigma de la revolución industrial, la producción serial, era importante resolver en el axioma sobrepoblamiento/consumismo. Y también la resolución de esa dicotomía. Apareció Max Weber y en Economía y sociedad introdujo las claves. Contra la idea de un mundo de satisfacción de necesidades, que rápidamente llamaron comunismo, se radicaron las fauces del neoliberalismo. Todo por obra y gracia de los Illuminatis y el destino manifiesto. Canto sagrado de la Tierra prometida y el pueblo elegido. Ya Shakespeare lo había tramado y Shilock paseaba por Venecia el usurerismo. Empeñaba corazones de seres humanos que después devoraba por unos centavos. Brecht y Kurt Weill cantaban en la Ópera de tres centavos, los caimanes tienen dientes que no saben esconder. Surgió la razón bancaria. Y la religión inventó el Reino de Dios, justamente en la Tierra prometida. Jerusalem. Adán y Eva de juguetones se devoraron la manzana. Apareció la culebra. Así también el Apocalipsis resumido muy bien en plena modernidad tardía hollywoodense en la película de Copolla. Así La lista de Schindler de Spielberg. Antes en la Primera Guerra Mundial, el gran ensayo para reordenar el mundo la sobrepoblación era la gran dicotomía. Guerra de trincheras. La infantería entonces importante en el campo de batalla. Yacían los cadáveres de miles y miles. Es lo que se ha llamado la alfombra humana de Occidente. Pasó lo que pasó y en el lado oriental euroasiático, surgió otra historia desde el socialismo. Emancipar al mundo del Nuevo Orden, en una sociedad para todos y de todos, trabajadores que son los que producen la riqueza que se apropiaron. Dadle de comer al hambriento, de beber al sediento, vestidos al harapiento y hospedaje al peregrino. Ante el diluvio Noé en la barca salvó a la humanidad y de a pares a todos los animales incluyéndonos. Regresamos al punto de inflexión y otra historia que quisieran olvidar en el mundo aparece ante nuestros ojos. Oppenheimer. Hiroshima y Nagasaki. Resulta que el Leviatán está allí. En la lista de Epstein y el monstruo de los pantanos anaranjados que puede apretar el botón para la hecatombe final de mundo. En Turandot de Puccini, vibra como un canto sagrado el Nessum dorma

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