Microbioma intestinal envejecido podría contribuir al deterioro cognitivo
2026-03-15 - 21:08
Un equipo de investigadores estadounidenses de diferentes centros y universidades descubrió que los cambios en el microbioma intestinal asociados al envejecimiento podrían influir negativamente en la memoria. De acuerdo a un artículo compartido por la ministra para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, a través de su canal oficial de Telegram, resalta que el estudio, publicado en la revista Nature y citado por el portal El País, ofrece nuevos hallazgos sobre la relación entre el intestino y el cerebro, arrojando a la luz sobre posibles causas de enfermedades como la demencia y el alzhéimer. En la investigación, los científicos llevaron a cabo experimentos con ratones jóvenes y mayores, los cuales compartieron el mismo espacio de convivencia; además, a los ejemplares más jóvenes se les implantó la bacteria Parabacteroides goldsteinii, característica de un microbioma envejecido. Según el estudio, la salud física de los ratones evaluada mediante puntuaciones de fragilidad no se vio afectada por estos cambios en el microbioma, sin embargo, al analizar el cerebro, los investigadores observaron que los ratones jóvenes habían desarrollado un microbioma similar al de los mayores y experimentaban problemas de memoria, como dificultad para reconocer objetos o recordar ubicaciones. Además, las neuronas del hipocampo, una región clave para la memoria, mostraron un nivel reducido de actividad en los animales jóvenes tratados. Los resultados del estudio destacan la conexión física y molecular que existe entre el cerebro y el sistema digestivo a través del nervio vago. Esta red neuronal permite al cerebro registrar lo que ocurre en órganos clave como el estómago, el corazón y los pulmones. De acuerdo con el estudio, también reseñado por el portal científico Sinc, al restaurar la actividad del nervio vago, se puede recuperar la función de la memoria, lo que recuerda que la estimulación de este nervio en humanos ya está aprobada para tratar los síntomas de enfermedades como la epilepsia. La investigación reveló, además, un elemento clave: el uso de antibióticos. Al restaurar su microbioma mediante antibióticos, el efecto se invirtió y los ratones recuperaron niveles juveniles de función cognitiva. Mireia Vallès-Colomer, experta en microbioma aunque no involucrada directamente en esta investigación, declaró al portal El País que este trabajo reafirma la influencia del microbioma intestinal en ciertas enfermedades neurológicas. Estos hallazgos se suman al conjunto de investigaciones que destacan la interacción entre el intestino y el cerebro, abriendo nuevas líneas de interés para la comunidad científica venezolana, ya que este conocimiento ofrece una base prometedora para desarrollar avances que mejoren la salud humana, animal y ambiental.