«Negociando con bombas»: la fórmula de EEUU para «dialogar» con Irán
2026-03-24 - 20:47
El Gobierno de Estados Unidos formalizó este martes el retorno de la «diplomacia de las cañoneras» como eje central de su política exterior, tras anunciar la supuesta aniquilación relámpago de las capacidades defensivas de la República Islámica de Irán. En una comparecencia desde la Casa Blanca, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, validó el uso de la fuerza extrema como la principal herramienta de interlocución de la administración Trump. Según el alto funcionario, la campaña aérea ejecutada junto a Israel no solo destruyó al enemigo desde el primer día, sino que constituye la base real de las actuales conversaciones de paz. Hegseth fue tajante al definir la naturaleza de la intervención militar como una extensión del diálogo político, eliminando cualquier distinción entre la agresión bélica y el ejercicio diplomático. «Nosotros nos consideramos también parte de las negociaciones. Negociamos usando bombas», declaró ante los medios de comunicación. El secretario añadió que la presencia de bombarderos estadounidenses «rondando sobre Teherán» otorga a las autoridades iraníes la oportunidad de decidir su futuro, bajo la premisa innegociable de que no poseerán armamento nuclear. Hegseth califica la ofensiva como una derrota «histórica» El jefe del Departamento de Guerra elogió la ferocidad de las Fuerzas Armadas y aseguró que la estructura militar de Irán colapsó ante una potencia de fuego sin precedentes en la historia moderna. Hegseth sostuvo que la efectividad del ataque inicial neutralizó al país persa de forma casi instantánea, marcando un hito en los anales de la estrategia bélica. Para la administración estadounidense, la fase de combate abierto ha cumplido su propósito de aniquilar la resistencia enemiga mediante una superioridad técnica abrumadora. «Nunca antes un Ejército moderno había sido aniquilado tan rápidamente y de forma tan histórica, derrotado desde el primer día con una potencia de fuego abrumadora», aseguró Hegseth con vehemencia. En su análisis, la campaña aérea conjunta con Israel es «digna de pasar a los libros de historia» por la celeridad con la que, según su versión, desarticuló el mando y control de Teherán. Esta declaración de victoria absoluta busca consolidar la posición de fuerza de Washington antes de formalizar cualquier cese de hostilidades. Trump ratifica negociaciones directas con el bando iraní En paralelo a las declaraciones de su secretario de Guerra, el presidente Donald Trump reafirmó que existen canales de comunicación activos para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Durante la ceremonia de juramento del nuevo secretario de Seguridad Nacional, el mandatario insistió en que sus principales asesores, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio, y al vicepresidente, James D. Vance, lideran las gestiones diplomáticas. Trump aseguró que, tras la presión militar ejercida, la contraparte iraní muestra una disposición real para alcanzar un acuerdo. «Sí, bueno, resulta que estamos en negociaciones. Lo que dije ayer era totalmente cierto. Ahora mismo estamos negociando. Lo están haciendo junto con Marco y James D. Lo están haciendo. Y por parte del otro bando, les puedo decir que quieren llegar a un acuerdo», aseveró el mandatario. Con esta declaración, la Casa Blanca intenta proyectar una imagen de control total sobre la crisis, utilizando la capitulación militar sugerida por Hegseth como el motor que obliga a Irán a aceptar las condiciones impuestas por Washington para el fin de la guerra.