Orden y trabajo
2026-02-28 - 13:07
Bajo la conducción firme de la presidenta (E), Delcy Rodríguez, Venezuela está dando una cátedra de diplomacia y madurez política. Uno de los pilares de esta etapa ha sido la Ley de Amnistía y Convivencia Nacional, demostración de la fuerza moral de la Revolución. El balance hasta la fecha es revelador. La amnistía ha permitido desarticular los focos de odio al ofrecer una salida política a quienes no cometieron crímenes de sangre. Con ello, el Estado ha dejado sin maniobra a los extremistas que buscaban una guerra civil. Así, bajo el marco de la Constitución, que nadie se confunda: la amnistía no es impunidad. Es un puente que exige el reconocimiento de la institucionalidad y el abandono definitivo de la vía violenta. En este contexto, la presidenta encargada denunció planes concretos para sabotear ese proceso de convivencia y paz. ¿De dónde viene el sabotaje? De los mismos sectores que se sienten huérfanos de poder cada vez que Venezuela avanza en su estabilidad económica y política. Son los mismos que intentaron en pasado e intentan ahora desvirtuar los acuerdos alcanzados, tratando de pintar una imagen de “caos” donde se construye orden y trabajo. Ante ese panorama, tenemos en puerta la Consulta Popular Nacional, a celebrarse este próximo 8 de marzo, por lo que el PSUV convoca a las bases —especialmente a las lideresas de comunidad— para debatir el futuro de la gestión pública en el territorio. Las mujeres han sostenido el tejido social en las horas más duras y la consulta busca que junto a ellas decidamos las prioridades de inversión comunal para el segundo semestre de 2026. El 8M será también un acto de solidaridad militante con la Primera Combatiente, Cilia Flores, y de respaldo a la presidenta encargada. No me puedo despedir sin rechazar que Washington pretenda seguir calificando a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” mientras allá está secuestrado nuestro presidente Nicolás Maduro. Por eso, sigamos en la batalla, sin perder la esperanza; entendamos que tenemos en nuestras manos el reto de desmontar esta mentira y de defendernos con inteligencia y organización. La ley de amnistía nos da paz, la advertencia de la presidenta encargada Delcy Rodríguez nos da seguridad, el 8M nos da fuerza popular y el rechazo a la orden ejecutiva nos da soberanía.