Papa León XIV pide erradicar violencia de género en Día de la Mujer
2026-03-08 - 15:09
El Papa León XIV aprovechó el rezo del Ángelus dominical para expresar su firme solidaridad con las mujeres que enfrentan diversas formas de violencia en el mundo. Coincidiendo con el 8 de marzo, el pontífice estadounidense renovó el compromiso de la Iglesia con el reconocimiento de la igual dignidad entre hombres y mujeres. Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Santo Padre denunció que la discriminación femenina comienza, en muchos casos, desde la infancia, afectando el desarrollo integral de la sociedad. El máximo jerarca de la Iglesia católica subrayó que la violencia contra la mujer representa un signo de contradicción en una sociedad que califica de confusa y egoísta. Según sus palabras, el «genio femenino» aporta valores esenciales como la fe, la generatividad y la justicia, los cuales resultan atacados por una mentalidad de dominación. El Papa instó a la comunidad internacional a no subestimar ningún acto de agresión y a perder el miedo a la denuncia ante cualquier clima de justificación. En una carta publicada por la revista «Plaza de San Pedro», el pontífice respondió a las inquietudes de una ciudadana italiana sobre la inseguridad que viven las mujeres. En el texto, León XIV calificó de urgente la implementación de proyectos institucionales destinados a prevenir y erradicar la violencia de género. El Papa vinculó directamente el aumento de los casos de feminicidio con una cultura que promueve prejuicios y una peligrosa búsqueda de control sobre el otro. Hacia una cultura de respeto y denuncia activa La Santa Sede reafirmó que el Evangelio sirve de base para defender la igualdad absoluta en el trato y las oportunidades para las mujeres. El Papa estadounidense lamentó profundamente el sufrimiento que generan las relaciones violentas y pidió un apoyo más decidido a las iniciativas que protegen la integridad física y emocional de las víctimas. Su mensaje busca movilizar no solo a los fieles, sino a los estados para que actúen con celeridad frente a las perturbaciones del orden social. La propuesta del Vaticano se centra en la transformación de la mentalidad social a través de la educación de las nuevas generaciones. El Papa aseguró que la Iglesia comparte la necesidad de moldear el pensamiento de los jóvenes para eliminar las raíces de la violencia desde temprana edad. Para el líder religioso, detener esta lacra requiere que las personas se conviertan en promotoras activas de la paz y el amor universal, abandonando cualquier estructura de poder opresiva. Al finalizar su intervención, León XIV hizo un llamado a la transparencia y a la responsabilidad colectiva. Señaló que negar o atenuar la responsabilidad de los agresores solo perpetúa el ciclo de dolor que infesta las relaciones humanas actuales. Con este pronunciamiento, la diplomacia vaticana coloca la protección de la mujer como una prioridad en su agenda global, impulsando un cambio cultural que priorice la libertad y la solidaridad sobre el deseo de posesión.