Paradójico y paradigmático
2026-03-13 - 12:47
Aunque me cueste la vida, sigo buscando tu amoooorrrr. Te sigo amando, voy preguntando dónde poderte encontraaaaarrr. Amapuchaditos, mientras la mamá miraba el baile en un solo mosaico. Fiesta de la clase media alta. Que problemón. El negrito venía arrullando con una familia metida en el negocio del excremento del diablo, ella una niña del Country asentada desde el mantuanaje. Una semana después, ella se escapaba con él a la Colonia Tovar, dejándolos a todos estupefactos. Bella y rebelde, vestía sin medias de naylon y panties, resultó de improviso en París. Allá en la Sorbonne, mientras el negrito del Batey, como lo llamaban en la clase alta, tomaba rumbo al botiquín y al prostíbulo en venganza para saciar deseos reprimidos. Así, ha pasado la vida y uno recuerda en la utópica Ciudad de Dios, a nuestro querido y admirado, en Confesiones, San Agustín. Decía Lezama Lima, autor de Paradiso, este es el único pecador putañero que ha llegado a ser canonizado. Los despechos pasan, aunque las heridas, a pesar de los pesares, queden abiertas de por vida. El negrito del Batey se convirtió al credo de la égalité, fraternité, liberté, y siguió en la utopía. Mientras la niña del Country, muñeca plástica y oropel del fashion, aparecía casada para no perder estatus. El negrito del Batey peló bolas en un enfrentamiento y otros de su mismo enraizamiento tomaron su fusil. Nuestra heroína, la mujer maravilla es Luisa Lane, al decir de Ludovico Silva, aparecía acariciándose con Clark Kent, Superman, quien usaba por encima de su mono el calzoncillo. Así Andy Warhol pintó a Marilyn Monroe al estilo Sopa Campbell. Todo esto ocurre en un mundo satánico de guerra neomalthusiana iluminati, exterminio de niñas en colegios y campos de concentración a cielo abierto con misiles teledirigidos y convertidos en armas de última generación y en tierras del negrito del Batey inducidos por la niña del Country. Volteada la tortilla, el pueblo persa les responde con una andanada de su propia medicina, en la herida sangrante del negrito del Batey, pide cacao el monstruo de los pantanos anaranjados y el rubio del marco. Entonces la niña del Country se besa con el rey de España mientras trasmutados Batman y Robin dicen que ganan la guerra.