Petroglifo “Piedra de la Luna” revela raíces milenarias de la población monaguense
2026-03-02 - 00:27
En las alturas del sector El Limón, a más de 380 metros sobre el nivel del mar y custodiado por la geografía de la parroquia San Félix de Cantalicio, se ha documentado un hallazgo que redefine el mapa patrimonial del municipio Cedeño, un petroglifo milenario que se convierte en un nuevo símbolo de identidad local. La evaluación técnica fue liderada por antropóloga y directora de la puesta en uso social del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), Betnaly González quien identificó oficialmente la pieza como la “Piedra de la Luna”. Asimismo, la especialista detalló que el petroglifo presenta grabados profundos con motivos circulares y radiados, que sugieren una vinculación con ciclos astronómicos o rituales de fertilidad y que desde ya el organismo trabaja en las estrategias para la preservación y divulgación responsable del sitio. “Estamos ante un recurso cultural de gran potencial. El objetivo de la puesta en uso social, es que la propia comunidad se convierta en guardiana de este patrimonio, entendiendo su valor histórico y científico para la humanidad”, añadió González. Camino al descubrimiento Para que esta jornada de inspección técnica pudiera realizarse, las autoridades y la comunidad, debieron completar una caminata de ascenso de más de un kilómetro y medio, atravesando la compleja topografía del cerro hasta alcanzar la ubicación exacta del monumento. Esta travesía, contó con el acompañamiento del Poder Popular del municipio, representantes de la Alcaldía de Cedeño y del secretario de Gestión Pública de la Gobernación de Monagas, profesor Cosme Arzolay, en representación del gobernador Ernesto Luna, quien manifestó su total compromiso con el resguardo de este patrimonio. Por su parte, el alcalde Daniel Monteverde resaltó que este hallazgo, fortalece el sentido de pertenencia en la región, debido a que esta localidad es reconocida por su vocación agrícola en el cultivo de tabaco, maíz y hortalizas; así como por la cría de ganado, que ahora se integra como el principal protector de la “Piedra de la Luna”. Asimismo, el historiador Miguel Mendoza Barrero destacó que estas manifestaciones, son clave para entender las rutas de tránsito de las comunidades originarias, uniendo el esfuerzo productivo de su gente con la preservación de una riqueza ancestral incalculable. Cuidado hereditario El descubrimiento tiene un fuerte arraigo familiar. Es por ello, que el señor Oscar Marcano, habitante de esta comunidad, relató que su familia ha custodiado este secreto por décadas, destacando que pertenece a una descendencia de quienes originalmente dieron con la piedra en sus recorridos por el cerro. “Desde que era pequeño, mi abuelo me traía y me enseñaba la piedra; siempre la hemos cuidado para que no la dañen, porque sabíamos que era algo especial”, comentó Marcano durante la visita. De acuerdo a estudios realizados, los grabados representan una forma de escritura antigua vinculada a la cosmogonía y posibles rituales de las comunidades originarias que habitaron el municipio Cedeño. El señor Oscar Marcano, señala que su familia ha cuidado por décadas la Piedra de la Luna. Más de 1 kilómetro y medio de distancia para llegar al gran monumento La Piedra de la Luna, ubicada en el municipio Cedeño. La piedra está grabada por ambas caras, lo que la hace un monumento de característica excepcional. El sector El Limón de la parroquia San Félix de Cantalicio, es más que una zona agroproductivo, es territorio cultural ancestral del municipio Cedeño. Lea también: Campaña “Una dosis para la vida” inicia en las comunidades indígenas de Monagas