Pontificio: el gatito que se graduó con honores de la universidad
2026-02-19 - 07:08
Un gato con carnet y graduado con honores, nos muestra lo mucho que han cambiado las cosas. La historia de Pontificio, el gato que vivió años en el EcoCampus de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín y que la universidad «graduó con honores en amor incondicional» de la ficticia Facultad de Ciencias de la Siesta y el Ronroneo, no solo dio risa. También mostró hasta qué punto ha evolucionado nuestra relación con los animales en lugares públicos y de trabajo. Ponti, como le llaman todos, nunca obtuvo un título de verdad. Pero recibió algo que vale más: reconocimiento emocional. Un carnet con un serial bastante particular:ID 000-MIAU-UPB, con la descripción:«acompañante oficial de siestas y experto en mimos»,con la promesa única en el campus:»por siempre en el corazón» de todos. Esto pasó después de que, por su edad, la universidad gestionara su adopción para darle un hogar más tranquilo. La respuesta del público fue inmediata y emotiva. «El mejor carnnet estudiantil del mundo mundial», comentó alguien en redes. Otro usuario bromeó: «Hola, ¿tienen la hoja de vida? Tengo un puesto que le puede interesar». Hubo incluso quien sugirió un «¡Doctorado Honoris Causa!» para Ponti. Los internautas compartieron historias personales. Una egresada de la UPB contó: «Mi mamá vive al frente de la U. Ponti iba cada tanto de visita y allá tenía su coquita con comida y agüita. Mi mamá y mi hermana lo van a extrañar». Y otros simplemente expresaron su admiración: «Felicitaciones a la Universidad Pontificia Bolivariana por tan hermosa idea». View this post on Instagram Lo curioso es que la historia no se viralizó porque Pontificio tenga un carnet que lo identifica como parte de la universidad, se viralizó porque refleja algo que cada vez vemos más: animales que forman parte natural de espacios que antes eran solo para humanos. Campus con políticas cargadas con respeto hacia los animales, hacia la vida de estos y un interés genuino por hacerlos parte de algo, parte de la comunidad, solo para formalizarlo, porque desde hace tiempo ya tenía ese sentido de pertenencia. Es más frecuente ver oficinas donde está bien llevar a tu perro, cafeterías con un gato residente que ya es parte del lugar, colegios que tienen mascotas como apoyo emocional y muchos otros casos. Lo que antes era raro ahora empieza a ser normal. No se trata únicamente de la popularidad que los gatos poseen en internet. Hay estudios que muestran que tener animales cerca reduce el estrés, mejora el ánimo y ayuda a la gente a conectar mejor. Un animal puede ser ese respiro que necesitas, n hará el examen por ti, no va a aprobar por ti, pero sí puede calmarte antes de una prueba, exposición, interrogatorio. View this post on Instagram El caso de Pontificio fue distinto. No llegó al campus universitario con dueño ni con papeles. Fue un gato que encontró casa en las aulas y áreas comunes y, convirtiéndose en un símbolo para la comunidad. Eso también dice algo: la empatía hacia los animales ya no está solo en casa. Hoy no sorprende tanto que una empresa se presente como pet-friendly. Que una universidad celebre públicamente la adopción de un animal que fue parte del día a día. Que una institución reconozca, aunque sea de forma simbólica, el impacto que un gato tuvo en sus estudiantes. Durante años, tener animales en espacios formales se veía como desorden o falta de seriedad. Ahora se asocia con bienestar, cercanía y humanidad. Pontificio ya no duerme bajo el sol, tiene un hogar. Está en un hogar donde lo cuidan bien. Todas las acciones de humanidad y conexión que mostró la universidad, deja claro que los animales ya no son visitas ocasionales en muchos lugares. Son parte de la experiencia.