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Recuperar la firmeza

2026-02-06 - 14:39

Resulta inevitable que con el paso de los años nuestros músculos vayan perdiendo firmeza, mientras la flaccidez gana la batalla, en gran medida gracias a la vida excesivamente sedentaria a la que estamos acostumbradas, debemos desde ya poner manos a la obra si queremos mantener y/o recuperar la firmeza perdida. Si quiere ganar la batalla, deberá contar o con una buena predisposición genética o (más importante aún) con una buena dosis de fuerza de voluntad, esto tiene que tenerlo bien presente desde el principio. Recuerde también que flacidez y sobrepeso no van estrechamente ligadas, aunque esta última nunca ayude, una persona delgada puede sufrir igualmente flacidez en su cuerpo. La clave reside en el ejercicio y la buena alimentación. Existen zonas de nuestro cuerpo en las que la flacidez se manifiesta con mayor facilidad, como senos, abdomen, glúteos, muslos y cara interna de los brazos. Una vida desordenada, la ansiedad, el estrés y ciertas enfermedades también afectarán a nuestros tejidos. NO AL SEDENTARISMO • Ejercicio físico. Para mantener nuestro cuerpo firme resulta fundamental realizar un poco de ejercicio diario, si no le gusta ningún deporte o no quiere ir al gimnasio, siempre puede optar por caminar una hora diaria, eso sí, siempre que fuerce un poquito el paso, bailar, también es una manera estupenda de mantener su figura. • Cambio de hábitos. Con pequeños cambios en su modo de vida puede lograr mucho, detalles que le ayudarán a luchar contra la flaccidez día a día, cómo usar un poco menos el auto e ir caminando a los sitios, subir y bajar las escaleras en lugar de coger el ascensor, mantener una buena postura tanto sentada como de pie, al igual que sentarse y levantarse correctamente, y al finalizar el día darse una buena ducha de agua fresca, que tonifica y da firmeza a la piel. • El mercado está a disposición. La cosmética ofrece productos eficaces para evitar el deterioro prematuro de la piel. Luego del baño, aplíquese una crema hidratante corporal, que le ayudará a afinar su piel. Existe una amplia variedad de cremas reafirmantes que actúan suavizando y mejorando el estado de la piel a nivel externo y ayudan a sostener las fibras de colágeno de la dermis, las indicadas para tratamientos antienvejecimiento ayudan a recuperar la firmeza y tonicidad de la piel. • Constancia. Los productos reafirmantes e hidratantes hay que aplicarlos todos los días, siempre realizando un suave masaje en forma circular y ascendente. • Alimentación. Este aspecto es fundamental: una dieta pobre en proteínas por ejemplo favorece la falta de tono muscular. Los cambios bruscos de peso, así como las dietas rápidas o extremas también están contraindicadas. Si le gustan las infusiones, pruebe con la de cola de caballo, es adelgazante y reafirmante. • Comience a cuidarse temprano. A partir de los 30 nuestra piel comienza a perder elasticidad, iniciando de forma paulatina su envejecimiento natural que irá mermando poco a poco la calidad de nuestra piel si no intervenimos. Así que, manos a la obra. Y temprano. JOVEN HASTA LOS 60, LOS 70 O MÁS A continuación, una serie de recomendaciones nutricionales para las más maduras. Si las cumple, podría renovar sus tejidos, pues hay alimentos que tienen esas propiedades, contra otras que ejercen el efecto contrario, es decir, que favorecen los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro. • Frutos secos. Contienen fundamentalmente vitamina E, potenciadora de la eliminación de radicales libres, proteínas y minerales. También al lado de éstos podemos poner el aceite de oliva favorecedor de la síntesis de nuevos procesos celulares. • Frutas y verduras frescas. Sin cocinar, contienen gran cantidad de vitamina C, tan importante en la formación del colágeno, sustancia fundamental para mantener la piel tersa y sin arrugas. • Productos integrales. Básicamente son los cereales que han de comerse con la cáscara que les envuelve, ya que es ésta la que aporta toda la fibra y las vitaminas de los cereales. • Agua. Ayuda a combatir la deshidratación de los tejidos y a mantener su elasticidad. • Hierbas aliadas. La manzanilla es capaz de regenerar la piel ya sea tomándola como infusión o aplicándola sobre la piel directamente. • El té verde. Esta infusión contiene grandes cantidades de antioxidantes. Los orientales lo toman con frecuencia mezclado con ginseng, una raíz que también posee cualidades antienvejecimiento. • Ejercicio. Es beneficioso en cualquier caso, pero no hay que practicarlo de forma extenuante, ya que un ejercicio desmesurado quema mucha energía y eso favorece la aparición de múltiples radicales libres.

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