Reseña | Nioh 3
2026-02-05 - 00:59
En 2017 y siguiendo la estela de inspiración creada por FromSoftware con juegos como Dark Souls y Bloodborne, Koei Tecmo y Team Ninja presentaron su propio “Soulslike” titulado, Nioh. El título aprovechó la popularidad del género y logró labrarse un espacio, ofreciendo mucho de los que había hecho a FromSoftware famoso pero también añadiendo una cantidad de elementos extras, como un enfoque masivo en el loot, cambio de posturas y una estructura por misiones. Después de una secuela, Nioh 2 y otro juego similar Wo Long, el Sekiro de Team Ninja, Koei Tecmo regresa con Nioh 3, un título que se presenta como la culminación de todo lo aprendido por la empresa en esta última década y que al añadir una nueva estructura, aquella del open world, logra rehabilitar una fórmula que ya se sentía un poco desgastada en los últimos títulos y que sirve para hacer de Nioh 3, uno de los mejores juegos de la franquicia. Pero... ¿De qué va Nioh 3? Nioh 3 nos presenta una historia de intriga política y guerra combinaba con elementos fantásticos autóctonos de Japón, e inclusos un elemento de viaje en el tiempo, todo en servicio de servir como excusa para salir y matar muchísimos “yokai” los espíritus demoníacos que sirven como enemigos en el juego. El juego también hace uso de muchísimas figuras históricas del Japón que sirven como NPCs durante la historia y el gameplay y que para aquellos con alguna pizca de conocimiento sobre historia del Japón, resultarán divertidos de reconocer. Lamentablemente, y como para que ya es costumbre para la franquicia, la narrativa presentada por Nioh 3, solo agrega contexto al mundo y da una razón para la cual el jugador deba pelear contra tantos enemigos; humanos y monstruos, pero más allá de eso, la historia sufre bastante al tratar de entregar algo coherente al jugador, con mucho del diálogo presentado dentro de los combates de manera muy desenfocada, y cutscenes que sirven para acentuar momentos visuales más que cualquier otra cosa. Así que, si lo que esperas de Nioh 3 es una buena historia, pues no lo hagas, el propio Team Ninja no parece interesado en contar una historia, o habrían encontrado una mejor manera de presentarla, por lo que en definitiva es en la jugabilidad en donde los juegos de esta franquicia brillan o se desvanecen. Llegan nuevas adiciones a la saga pero refinando sistemas conocidos Nioh 3 mantiene una continuidad extrema con los juegos anteriores a nivel visual y mecánico, y sí, se nota una subida en cuanto a gráficos, pero es muy leve, por lo que es casi nulo mencionarlo, mientras que a lo que en dirección de arte se refiere, el juego mantiene la misma esencia, así que si has jugado entregas anteriores, pues sabes qué esperar aquí en cuanto a presentación visual y mecánica. El juego se rige aún por los parámetros establecidos por FromSoftware, o sea, un juego centrado en el combate con enemigos fantásticos, haciendo uso de todo tipo de armas; espadas, arcos, hachas, lanzas y hasta magia, mientras que se atraviesan diferentes niveles en donde se recolecta experiencia para nivelar al personaje y hacerlo más fuerte y recolectar armas y armaduras que también potencian ataque y defensa. Por supuesto, como en todo soulslike, la dificultad se pone al frente y sin duda Nioh 3 mantiene el reto como punto de venta del juego. Sin embargo, Nioh 3 denota refinamiento de mecánicas y de dificultad, y la verdad, no sé si sea porque obviamente tengo mucha más experiencia con estos juegos que diez años atrás, pero encuentro a Nioh 3, un poco más fácil que las entregas anteriores, no por mucho, pero el juego si permite cometer muchísimos más errores que antes, al igual que potencia todas las vías de ataque del jugador, haciendo de un personaje bien preparado, una máquina de destrucción. El sistema de posturas también está de regreso Las posturas se mantienen, al igual que muchos de los sistemas de progresión, más de cinco, en donde conforme se avanza se podrán ir aumentando stats y ganando habilidades para hacer de la experiencia algo más llevadero, la elección de nivelar o no sigue corriendo de parte del jugador; perfecto para aquellos que quieren incrementar reto sintiéndose débiles, o por supuesto, lo opuesto, creando builds que puede derretir la vida de un jefe con tan solo un ataque. Una manera más cómoda de enfrentarte a tus enemigos Team Ninja ha incluido en Nioh 3 la posibilidad de crear básicamente dos builds a la vez, pues se puede intercambiar entre ellos en cualquier momento con solo presionar un botón, esto abre muchísimas posibilidades al momento de enfrentar a un enemigo y también utilizar todas las muchas mecánicas de ataque que el juego presenta y que en juegos anteriores había que dejar de un lado en favor de un único build. Este cambio parece menor, pero conforme avanzas, resulta muy cómodo poder ir mejorando cada build de manera individual y usar sus ventajas dependiendo de la situación, así como también intercambiar uno por el otro para cubrir las debilidades de ambos. La verdad, es una de las mejores adiciones nuevas a la fórmula. Fuera de ello, todo el aspecto mecánico del combate se mantiene casi intacto, solo que es más fluido y consistente. El formato Open World debuta en la franquicia con Nioh 3 El gran cambio que Team Ninja ejecuta en la fórmula es el de incorporar el formato open world a Nioh, presentándonos un extenso mapa por el cual explorar y encontrar secretos. El mapa está lleno de todas las clásicas actividades de un juego open world; reclamar puntos de control, tesoros, bases enemigos y demás, todo muy clásico “Ubisoft” pero sin duda ir haciendo la checklist es adictivo, sobre todo gracias al excelente combate que es básicamente la manera en la que se interactúa con el mundo. Sin embargo, Nioh 3, al igual que juegos anteriores, sufre de diseño de niveles poco inspirado, con el mapa open world, sintiéndose plano y carente de puntos guía o inclusive paisajes muy distintivos, simplemente es un mapa grande y no más. Dentro del mapa, el jugador podrá encontrar diversos calabozos, que sirven como retos de supervivencia, sobre todo durante las misiones principales, y estos calabozos recuerdan más fácilmente a los “niveles” que atravesamos en los títulos anteriores, incluyendo un diseño de nivel pobre y hasta confuso pues, los escenarios lucen todos muy parecidos. Nioh 3 también hace uso fuerte de elementos de los títulos anteriores, por lo que mucho del factor sorpresa disminuye cuando te das cuenta de que este jefe al que te enfrentarás no más ni nada menos que un jefe de Nioh 1 al que ya mataste hace muchos años. Lo mismo ocurre con los enemigos comunes, todos sacados de títulos anteriores. Conclusión Nioh 3 es un título muy divertido gracias a que se apoya en su muy impresionante sistema de batalla y utiliza el formato open world para refrescar la fórmula, aunque no haga nada novedoso con el mismo, pero si nos hubiera gustado un poco más de novedad dentro de los enemigos, jefes y sobre todo en la dirección de arte, la cual se ha mantenido constante a lo largo de la década. Ninguna de estas carencias lastima mucho al juego, pero es evidente que quizás no existan los recursos para hacer de Nioh lo que puede ser posible, pero sin duda, Koei Tecmo necesita más que nada nuevos diseñadores de niveles, es imposible que este siga siendo el peor aspecto de estos juegos, cuando justamente su inspiración, FromSoftware, sobresale en ello de manera casi exagerada. Aun así, el producto divierte y los puntos fuertes lo son bastante, incluyendo una accesibilidad que hace que fácilmente este pueda ser el primer Nioh de muchos, y esa sería la situación ideal. Esta reseña fue realizada en PC gracias al código cedido por Koei Tecmo. Nioh 3 llega el 6 de febrero a PlayStation 5 y PC. Su demo ya está disponible.