Se caldea el debate en España sobre regularización de migrantes
2026-01-28 - 21:45
En medio de la decisión del gobierno de España de regularizar a más de 500 mil migrantes que se encuentran en situación irregular, muchas son las posiciones en favor y en contra de la medida, que se produce en un clima de recrudecimiento de las políticas migratorias en Europa y Estados Unidos. La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos aplaudió este miércoles las medidas tomadas por el Gobierno español para regularizar las personas migrantes y subrayó que ayudará a «reforzar la cohesión social». «Acogemos favorablemente las medidas para regularizar la situación de las personas migrantes», señaló la oficina en su cuenta oficial de X, un día después de que se iniciaran en España los trámites legales para una regularización de la que se beneficiará alrededor de medio millón de extranjeros que ya se encuentran en el país. La regularización de migrantes «ayuda a acceder a derechos y servicios esenciales, preserva la dignidad y refuerza la cohesión social, en beneficio tanto de los individuos como de las comunidades», agregó la oficina que dirige el alto comisionado Volker Türk. La medida iniciada por España contrasta con las crecientes restricciones en materia migratoria en otros países europeos, impulsadas por el auge en las perspectivas de voto de la extrema derecha. Cifras contundentes que avalan la regularización Para mostrar el éxito de la regularización de migrantes en España, se publicó un informe que revela que cada migrante regularizado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005 aportó entre 3.504 y 4.398 euros en cotizaciones sociales al año tras legalizar su situación, según concluyó un estudio académico. Este estudio, que se publicó en 2017 y firman los economistas Joan Monràs, Javier Vázquez-Grenno y Ferran Elias, analiza el impacto de esta regularización extraordinaria a la que se acogieron casi 578.000 extranjeros y en la que se exigió, a diferencia de en otros procesos, un contrato de trabajo firmado. Aquella regularización extraordinaria fue la última acometida por un Gobierno en España -antes lo hicieron los presidentes Felipe González y de José María Aznar- hasta la impulsada ahora por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que espera regularizar a medio millón de personas migrantes. La conclusión es que la medida fue beneficiosa para las arcas públicas, pues la aportación de los migrantes supuso una ganancia «neta», puesto que estas personas ya hacían uso de la sanidad o la educación públicas, que generan un gasto, cuando estaban trabajando en situación irregular. La derecha reacciona con virulencia Desde el Partido Popular consideran que se trata de un nuevo episodio de oportunismo político por parte de Pedro Sánchez. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, señalaba a los periodistas que «es una forma frívola poque lo está usando como cortina de humo para que no se hable de lo que ha pasado. No sabemos si es seguro coger un tren», destacaba en referencia a los últimos accidentes ferroviarios ocurridos en España. El líder del partido de ultraderecha Vox, Santiago Abascal, opinó que “la invasión” migratoria “mata” y de que “este medio millón de regularizaciones” pactada entre el Gobierno y Podemos “llamará a otros millones, que agravarán aún más el colapso de la sanidad, la vivienda y la seguridad”, por lo que abogó por “reaccionar” ante ello. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dijo este miércoles que la intención del Gobierno de Sánchez de regularizar a migrantes generará «graves dificultades» para gestionar servicios públicos, en una decisión que se lleva a cabo por «fines electoralistas». En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno desde San Sebastián de los Reyes, la presidenta regional ha expresado que esta decisión tiene «miras cortoplacistas» y es «electoralismo, politiqueo barato, fanatismo e ilegalidad». Considera que se trata de una «absoluta ocurrencia» del Gobierno de Pedro Sánchez, que no sabe «ni siquiera hablar de las cifras» y que lo utiliza como «una auténtica cortina de humo».