Seguimos siendo amenaza inusual y extraordinaria
2026-03-12 - 13:09
Hace unos días, el pasado 9 de marzo, se cumplieron 11 años de una de las mayores agresiones a nuestra soberanía: la infame orden que nos declaró “amenaza inusual y extraordinaria”. Recuerdo las marchas que realizamos exigiendo la derogación de ese decreto que posteriormente ha sido ratificado por cada uno de los gobiernos que le han sucedido al mandato de Obama; lo cual no nos extraña, pues obedece a la ejecución de un manual que busca derrocar revoluciones y gobiernos que se le hagan incómodos a la visión imperial de manejo y convivencia de la humanidad en este planeta. El Cimarrón Mayor, el profe Aristóbulo Iztúriz, me enseñó a mirar ese Decreto desde otra perspectiva. Nos dijo siempre que efectivamente somos una amenaza inusual y extraordinaria, pues nuestro modelo social y de gobierno en la Revolución Bolivariana le muestra al mundo entero que es posible otra sociedad. Como lo han hecho otras revoluciones en otros tiempos, de allí la agresión. Ahora, que estamos ante el desafío de aprender a convivir con “mejores relaciones”, espacios de diálogo, entre otras acciones. Es importante que tengamos presente que el garrote siempre está sobre la mesa, que las medidas coercitivas unilaterales siguen siendo armas de guerra y, ante ello, el sostenimiento del modelo comunal de transformación de nuestra realidad es el mejor ejercicio de resistencia y de ratificación de nuestra doctrina: la Doctrina Chávez. Como lo demostramos el pasado domingo en la Consulta Nacional. Antes de emitir juicios a priori, te invito a buscar en tu accionar cotidiano qué haces de manera individual para tributar al sostenimiento de nuestra Revolución; eso que haces suma a la red colectiva que ha sostenido, sostiene y seguirá sosteniendo este proyecto que va más allá de un ejercicio de gobierno institucional. Es un proyecto para salvar a la humanidad de la barbarie que busca imponer una sola narrativa y desde allí doblegar conciencias y desmovilizar. Es vital desmontar esta trampa discursiva. Ningún imperio tiene derecho a robarle la tranquilidad y el bienestar a un pueblo solo por no acoplarse a su visión de mundo. Ninguna ley de un país puede justificar castigo colectivo y cruel a otro país. Los objetivos que se trazaron hace 11 años siguen vigentes, de igual manera nuestra fuerza. Recuerda todo lo que hemos nadado para llegar acá. Como dijo el presidente Maduro: “Ante cada agresión, más Revolución.” ¡ Venceremos! ¡Palabra de Mujer!