Trump amenaza con posponer cita con Xi si China no ayuda a desbloquear el estrecho de Ormuz
2026-03-16 - 21:08
El presidente estadounidense Donald Trump, endureció su postura frente a Pekín al amenazar con retrasar su encuentro estratégico con el líder chino, Xi Jinping. La advertencia surge en un contexto de alta volatilidad, mientras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel sofoca los suministros globales de crudo y tensa los lazos entre las dos mayores potencias económicas. Trump exige que China asuma una responsabilidad activa en la protección de las rutas marítimas de Medio Oriente para garantizar el flujo energético. Durante una entrevista concedida al Financial Times, el líder republicano destacó la profunda dependencia que mantiene el gigante asiático respecto al petróleo proveniente de esta región. En este sentido, reiteró su exigencia de que Pekín colabore directamente en el desbloqueo del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos. Trump instó al gobierno chino a sumarse a un esfuerzo conjunto para el despliegue de embarcaciones que resguarden la zona ante las amenazas actuales. Urgencia logística y presión sobre el suministro global La retórica de Trump subraya una creciente impaciencia por contrarrestar el control que Irán ejerce sobre este paso estratégico. «Es apropiado que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que nada malo ocurra allí», afirmó el político estadounidense el pasado domingo. Además, sugirió que su viaje a Pekín, programado originalmente para finales de este mes, podría considerarse inoportuno o «demasiado tarde» si no se producen avances previos en materia de seguridad marítima y cooperación energética. Esta presión busca forzar a China a abandonar su postura de neutralidad observadora y comprometer recursos militares o diplomáticos en una zona de conflicto directo. Para la administración de Trump, la estabilidad del estrecho de Ormuz no representa solo un desafío militar, sino una condición previa para cualquier acuerdo bilateral de alto nivel. La posibilidad de posponer la cumbre añade una capa de incertidumbre a los mercados internacionales, que ya reaccionan con nerviosismo ante la reducción de la oferta de crudo. Pekín mantiene cautela y cuestiona estrategia de Washington A pesar de la insistencia norteamericana, el Gobierno de China evita un compromiso frontal con la propuesta de patrullaje conjunto. El diario estatal Global Times desestimó la iniciativa, calificándola como un intento de Washington por repartir los riesgos de una guerra que ellos mismos iniciaron y no logran concluir. El medio nacionalista explicó que sumarse a la flota internacional implicaría validar una estrategia bélica ajena, una postura que refleja las profundas discrepancias ideológicas y operativas entre ambas naciones. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, eludió referirse de forma directa al envío de buques durante su rueda de prensa habitual en Pekín. Aunque confirmó que los contactos para la cumbre permanecen activos, no precisó una fecha definitiva para el encuentro. Jian recordó que la diplomacia entre jefes de Estado desempeña un papel insustituible al proporcionar orientación estratégica, dejando entrever que China prioriza el diálogo político sobre la intervención militar sugerida por Trump.