Un jefe indígena en la Academia de la Lengua
2026-03-17 - 12:46
El 17 de marzo de 1998 se produjo en nuestra Patria un gran acontecimiento, cuando trascendió a la opinión nacional e internacional la aceptación como individuo de número de la Academia de la Lengua del primer jefe indígena venezolano al ser elegido para ocupar el “Sillón” dejado vacante por el misionero capuchino, fray Cesario de Armellada, quien había fallecido el 10 de octubre de 1996 y ocupaba ese puesto en la Academia desde 1978. Este indígena fue galardonado, obviamente por sus conocimientos y desarrollo en los estudios de la lengua castellana, y esa posición lo había llevado a formar parte de esa institución. Su identidad fue Pedro Juan Krisólogo Bartand, quien era el cacique de la comunidad de los indígenas guaraos. Había nacido en Santa Rosa del Caño Araguao, estado Delta Amacuro, el 4 de diciembre de 1920, lo que indica que tenía 38 años para el momento de recibir tan elevada distinción en la práctica lingüística, en la cual se había especializado desde corta edad. Tales conocimientos los amplió al recibir una beca de estudios en España, patrocinada por el Estado, la cual lo llevó a Madrid, donde logró la licenciatura en Filosofía y Letras en el 1955, a la cual añadió el doctorado en el Archivo de Indias, en Sevilla. Tan alta hoja curricular, la dimensionó con la Maestría en Antropología Social y Lingüística obtenida en México en el año 1962. Ya con tan elevada titularidad, le respondió a su gente en la capital de su estado natal, ejerciendo la presidencia del Museo de Antropología e Historia. A la altura del año 1969, con 39 años de edad, fue electo cacique principal vitalicio de las 70 comunidades que para entonces contaban los guaraos, lo cual, en su momento, lo constituyó en el más destacado de los indígenas venezolanos. Es obligatorio señalar la importancia del discurso que pronunció en el acto de su incorporación a la Academia Venezolana de la Lengua, el cual versó sobre la nueva nomenclatura del mundo sideral, constelaciones y zodíacas de la Venezuela indígena. Allí dijo palabras que reflejaron que desde niño aprendió a mirar las estrellas y a descifrar sus arcanos con su bisabuela, que falleció a los 120 años, y que le decía que los guaraos al morir pasan a habitar las estrellas. En el compendio de su amplia biografía, este personaje dejó sentado que en la sangre de los indígenas venezolanos se encontraron numerosos manuales glotológicos. Pedro Juan Krisólogo Bartand falleció en el año 2002.