Venezuela defiende soberanía educativa y liderazgo juvenil ante la Unesco
2026-01-26 - 15:03
Venezuela alzó su voz en la reciente videoconferencia internacional de la Unesco, en la que ratificó que el sistema formativo del país se fundamenta en la inclusión y la justicia social, defendiendo así la soberanía educativa y posicionando el liderazgo estudiantil como figuras centrales del cambio estructural. El ministro para la Educación Universitaria, Ricardo Sánchez, compartió una publicación en su cuenta de Instagram de esta importante reunión, donde enfatizó que la política nacional se centra en la gratuidad y la excelencia, donde la intervención de la juventud es un ejercicio de poder concreto. View this post on Instagram Bajo la consigna “Los jóvenes no son simples espectadores de la educación, son sus arquitectos”, el país subrayó que el aprendizaje debe estar íntimamente ligado a la organización popular y a la transformación de la cotidianidad de los ciudadanos. Reconocimiento internacional y centros de vanguardia Un hito relevante mencionado durante el encuentro fue la validación de nuevos Centros de Categoría 2 de la Unesco con sede en territorio venezolano, aprobados en la 43a Conferencia General. Estas instituciones son ejemplos de una formación humanista y liberadora: Fundación Musical Simón Bolívar – “El Sistema”: Reconocido como un referente mundial en educación artística que promueve la disciplina y la inclusión masiva de la infancia venezolana. Cebisa (Centro Biotecnológico para la Formación en Producción de Semillas Agámicas): Un espacio dedicado a la innovación científica y técnica, enfocado en el desarrollo productivo y la seguridad alimentaria de la nación. Desafíos del multilateralismo y la participación Por su parte, el embajador y representante permanente de Venezuela ante la Unesco, Rodulfo Pérez Hernández, señaló que el Día Internacional de la Educación 2026 debe ser interpretado como una trinchera estratégica. En su intervención, destacó la importancia de fortalecer el multilateralismo para enfrentar las desigualdades estructurales que persisten en el ámbito educativo global. La postura venezolana es clara: la educación debe trascender el discurso retórico para convertirse en vivencias palpables que aseguren la emancipación de los pueblos y un desarrollo verdaderamente sostenible.