Venezuela rechaza ataque al «espíritu de unidad» de la mandataria de Trinidad y Tobago
2026-02-25 - 22:28
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela fijó una postura firme este 25 de febrero de 2026 frente a las recientes declaraciones de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. Caracas emitió un comunicado oficial para desautorizar las palabras de la mandataria durante la 50° Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM). La diplomacia venezolana califica esta actitud como un ataque directo al espíritu de unidad que debe imperar en la región. La administración de Venezuela considera que la posición de la mandataria trinitense contradice los principios fundamentales de la CARICOM, organización que nació hace 53 años en su propio territorio. El texto oficial denuncia que estas opiniones rompen con la tradición de integración caribeña y entorpecen la construcción de una agenda común. Para el Ejecutivo venezolano, estas manifestaciones resultan anacrónicas en un contexto donde el Caribe busca fortalecer su bloque frente a los desafíos globales. El comunicado resalta que la postura de Persad-Bissessar choca con el sentimiento de hermandad que predomina en la cuenca del Caribe. Venezuela lamenta que la jefa de Gobierno utilice escenarios multilaterales para proyectar visiones personales que se alejan del respeto mutuo. Este rechazo marca una línea clara en la defensa de la soberanía venezolana ante señalamientos que el Gobierno bolivariano considera injustificados y malintencionados. El costo de una obsesión retórica Caracas señala directamente que existe una «obsesión retórica» por parte de la primera ministra hacia los asuntos internos de Venezuela. El Gobierno bolivariano advierte que esta conducta no refleja el consenso nacional del pueblo de Trinidad y Tobago, sino intereses particulares de la mandataria. Según el comunicado, esta hostilidad verbal lesiona gravemente los intereses económicos de la isla al frenar proyectos estratégicos de gran escala que beneficiarían a ambas naciones. La diplomacia venezolana sostiene que estas declaraciones obstaculizan el desarrollo de acuerdos energéticos y de infraestructura que ya estaban en marcha. Al priorizar el conflicto sobre la cooperación, la mandataria trinitense pone en riesgo la seguridad económica de su propio país y del entorno regional. Venezuela asegura que los proyectos conjuntos representan una oportunidad de oro para el crecimiento compartido que hoy se ve amenazada por prejuicios políticos. En contraste con la visión de la primera ministra, los líderes regionales ratificaron su compromiso con la buena vecindad durante la apertura del encuentro de la CARICOM. Los jefes de Estado presentes en la cumbre destacaron la importancia de la unidad y la cooperación como los únicos caminos posibles para el desarrollo. Venezuela subraya que la mayoría de los gobiernos del Caribe mantienen una relación de respeto y trabajo constante con Caracas, aislando así la postura de Persad-Bissessar. La vigencia de la Diplomacia de Paz Venezuela reafirma su voluntad inquebrantable de profundizar los lazos de amistad con las naciones del Caribe mediante la Diplomacia Bolivariana de Paz. El Ejecutivo reitera que el diálogo y la cooperación estratégica constituyen la base de su política exterior para la región. Caracas apuesta por fortalecer las instituciones multilaterales y los mecanismos de integración que promueven la estabilidad y el progreso de los pueblos caribeños. El Gobierno nacional mantiene su disposición a trabajar bajo el estricto cumplimiento del Derecho Internacional para consolidar a América Latina y el Caribe como una Zona de Paz. Esta visión prioriza la resolución pacífica de controversias y el fomento de relaciones basadas en la igualdad soberana de los Estados. Venezuela asegura que seguirá impulsando convenios en materia energética, alimentaria y social que respondan a las necesidades reales de los habitantes de la zona. Finalmente, el comunicado enfatiza que el sentimiento de hermandad con la mayoría de los gobiernos caribeños prevalecerá sobre cualquier intento de división. La República Bolivariana de Venezuela extiende su mano a los pueblos vecinos para avanzar en la construcción de una región próspera y unida. La defensa de la verdad y el respeto mutuo seguirán guiando las acciones de la Cancillería venezolana frente a cualquier provocación externa.