Vicente Paúl Rondón y la epopeya de 1971
2026-03-02 - 01:09
El año 1971 es considerado como el más emblemático para el boxeo venezolano en su historia por varias razones, en el que se destacó tanto la calidad como la importancia de lo alcanzado en los escenarios internacionales. Para la fecha, nuestro país solo había conquistado dentro del pugilismo dos grandes cetros, uno en profesional y otro olímpico. Si bien figuras como Simón Chávez, Oscar Calles o Ramoncito Arias lo habían intentado, no era suficiente. Lee también: Mayweather y Pacquiao chocarán puños en Las Vegas Carlos “Morocho” Hernández paralizó al país al obtener la diadema wélter jr. en 1965 y, tres años después, el cumanés Francisco “Morochito” Rodríguez se trajo la primera medalla de oro en unas olimpiadas para nuestro país al capturar la presea en los 48 kilogramos en México 68. Rondón sí ha peleado Dentro del argot popular, la expresión “Rondón no ha peleado”, se refiere a una icónica expresión que data de la época independentista y apuntaba al coronel Juan José Rondón, quien con solo 14 lanceros guio al ejército patriota a una victoria sobre las fuerzas realistas en la batalla del Pantano de Vargas. A raíz de ello, cada vez que una situación está comprometida, el venezolano se da ánimo diciendo que “Rondón no ha peleado...”. Durante las peleas de Vicente Paúl, muchos narradores y fanáticos gritaban la frase para animarlo, fusionando la leyenda del coronel independentista con la garra del campeón del peso semipesado. Y el 27 de febrero de 1971 llegó el momento cumbre. La posibilidad de ganar la corona mundial para el humilde muchacho de Río Chico, ficha del promotor Rafito Cedeño. El Nuevo Circo de Caracas era el escenario emblemático en todo orden de espectáculos para los venezolanos de la época. No solo para las afamadas corridas de toros de lidia, sino también para el boxeo. Y, luego de lo hecho por el “Morocho” Hernández, la nación entera exclamaba por un nuevo campeón del mundo. Y lo avizoraba –a través de la radio y la televisión– en la pegada del mirandino Vicente Paúl. La pelea se pactó por el título vacante del peso semipesado de la AMB y el estadounidense Jimmy Dupree salió con agresividad, tratando de imponer su fuerza física y fue capaz de derribar al criollo apenas en el segundo asalto. La voz de Delio Amado León, a través del “Gigante Deportivo Rumbos”, replicaba: “El conteo, uno, dos, tres, se levantó Rondón y va a pelear...”. Tras la caída, Rondón ajustó su plan de pelea gracias al trabajo del cubano Tuto Zavala y, en lugar de entrar en otro intercambio de golpes, el criollo boxeó con inteligencia, castigando el rostro de Dupree y minando su condición física. Así lo “ablandó” hasta el séptimo round, cuando conectó una combinación fulminante que envió a Dupree a las cuerdas y luego a la lona. El árbitro Zach Clayton levantó la mano a Rondón y todo el país estalló en júbilo. Venezuela conocía su segundo monarca universal. Hizo cuatro defensas ese mismo año hasta ceder en 1972 frente a Bob Foster en Miami. Póker de ases, orgullo nacional Lograr que cuatro boxeadores de un mismo país se coronen campeones mundiales en un solo año es una hazaña estadística y deportiva impresionante. Antes de este momento, solo los Estados Unidos habían logrado tener cuatro o más monarcas al mismo tiempo. En 1971, Venezuela superó a potencias tradicionales como México, Japón o Panamá, dado que luego de la conquista de Vicente Paúl Rondón como semipesado, se sumaron campeones, en este orden, los cumaneses Alfredo Marcano vs. Hiroshi Kobayashi en ligero jr. -KOT, 10mo, 29 de julio- y Antonio Gómez vs. Shozo Saijo en pluma -KOT, 5to. round, 2 de septiembre- y el zuliano Betulio González vs. Erbito Salavarria en mosca -descalificación por doping, 20 de diciembre-. Un hito inolvidable.