Vitaminas en estado líquido
2026-03-20 - 14:56
Las opciones son infinitas: desde el clásico jugo de naranja exprimida hasta las exóticas combinaciones de frutas, sin olvidar los productos de la huerta. Los expertos aseguran que la adecuada combinación de los nutrientes presentes en el jugo puede prevenir y tratar problemas de salud. “La zumoterapia es la ingesta sistemática de jugos de frutas y verduras con el fin de prevenir o curar problemas de salud”, explica la nutricionista Montse Folch, autora del libro “Zumoterapia para tu salud”. No obstante, la especialista aclara que los productos seleccionados deben contener unas cantidades concretas de nutrientes para que esta modalidad ofrezca los beneficios deseados. Según señala Folch, la zumoterapia puede reducir las posibilidades de padecer ciertas patologías sujetas a herencias genéticas, entre otros factores. Además, esta práctica “puede reforzar el sistema inmunitario, aliviar dolencias y depurar el organismo”, sostiene. Podemos elegir entre una gran variedad de frutas a la hora de preparar un jugo y combinar todas las que queramos. Sin embargo, la nutricionista recomienda que al menos una de ellas sea rica en vitamina C. En este grupo se encuentran los kiwis, las fresas y los cítricos. También es importante respetar el calendario estacional ya que “así nos aseguramos de cubrir nuestras necesidades”, apunta Folch. De este modo, la fresa, la patilla o el melón resultan más adecuados en tiempos de sequía, una época en la que aumentan nuestros requerimientos de agua. Cuando hace frío, es preferible optar por frutas más energéticas como la uva, el plátano o la chirimoya, así como en toda época debemos asegurar la ingesta de vitamina C, por lo que Folch aconseja elegir naranjas, mandarinas y kiwis entre otras frutas. NOTA: Tomar jugo no debe implicar dejar de consumir piezas de fruta. “Se trata de ir alternando, ya que las dos opciones pueden ser beneficiosas para el organismo”, subraya la experta. “Si lavamos adecuadamente la pieza de fruta y la comemos con piel, aumentaremos el aporte de fibra. Pero la ventaja del jugo radica en que podemos obtener los beneficios nutricionales de más de una fruta en una sola toma”, indica. HORTALIZAS A LA LICUADORA La fruta no es la única opción a la hora de elaborar un zumo, pues los productos de la huerta constituyen una alternativa igual de saludable. “Todas las hortalizas son válidas pero requerirán una mayor limpieza para ser exprimidas o licuadas”, advierte la nutricionista. En este caso, también es recomendable escoger las hortalizas en función del calendario estacional. Así, la especialista aconseja tomar zumos a base de acelgas y col y de rábanos. Tanto los zumos de frutas como los de hortalizas encierran distintos beneficios para el organismo. “Permiten alcanzar las raciones diarias recomendadas de frutas y verduras ya que es más fácil consumirlas en zumo que hacerlo en piezas enteras”, afirma Folch. Además, mejoran el equilibrio energético del cuerpo, son depurativos y desintoxicantes y sus efectos saciantes ayudan a reducir el peso, señala. Estas son, en líneas generales, las principales propiedades de los jugos aunque la especialista aclara que tales propiedades dependen de los nutrientes que contengan las materias primas con las que están elaborados. AL NATURAL Tomar jugo es una opción muy equilibrada y nutritiva para mantener nuestro cuerpo correctamente hidratado. La nutricionista explica que el proceso de fabricación de zumos concentrados (que se comercializan en botellas o en tetra-bricks) consiste en evaporar el agua por medio de calor y añadir agua de nuevo antes de su envasado. Esto implica que “las frutas con las que se elaboran dichos jugos aportan más vitaminas, con lo que pierden uno de sus principales nutrientes”, declara. Por el contrario, “las frutas frescas son fuente de vitaminas, minerales y fibra, lo que las convierte en un refresco muy nutritivo para el organismo”, sostiene. APORTE FRUTAL Albaricoque: Equilibra el sistema nervioso y es un eficaz antialérgico. Contiene fósforo, hierro, calcio y vitamina A. Está indicado para combatir la anemia. Cítricos: Todos los cítricos y especialmente la naranja y el limón son ricos en vitamina C contiene también minerales como el calcio, fósforo, magnesio y cinc y en menor cantidad vitamina B1 y ácido fólico. Su consumo habitual fortalece nuestras defensas, mejorando el funcionamiento de nuestro sistema inmunitario. Su fibra nos ayuda a combatir el estreñimiento. Fresas: Destacan por su vitamina C y por su hierro, pero su consumo no está recomendado en caso de ácido úrico. Manzana: Es diurética, estimulante y ayuda a eliminar toxinas. Tiene un tipo de fibra suave llamada pectina que le da propiedades saciantes y contiene vitaminas C, B y PP, además de potasio. Melocotón: Suave, jugosa y azucarada, el melocotón merecería más que la manzana la denominación de fruta prohibida». Tiene una buena cantidad de vitaminas A, B y C y oligoelementos que equilibran el metabolismo. Tiene propiedades suavemente laxantes y diuréticas. Pera: Calma la tos y la congestión pulmonar. También alivia la gastritis y la úlcera gastrointestinal. Piña: Contiene dos enzimas digestivas (la bromelina y la papaína) que permite digerir mejor las proteínas. Contiene una gran cantidad de vitamina A. Cambur: Los hidratos de carbono son en forma de sacarosa, por lo que no es indicado para los diabéticos y su valor calórico es superior a otras frutas 85 calorías por 100 gr. Contiene magnesio, zinc, ácido fólico, y vitaminas A y C. Uva: Para aprovechar sus virtudes es necesario tomar la uva con su piel y pepitas. En la piel se encuentran diferentes sustancias antioxidantes, como las flavonas que protegen a los vasos sanguíneos, previenen la arteriosclerosis y estimulan el sistema inmunitario. NOTA: Tomar jugo es una opción muy equilibrada y nutritiva para mantener nuestro cuerpo hidratado.