Y comienza el peregrinaje de un niño rico y huérfano…
2026-02-22 - 05:47
La lucha por la tutoría del niño Simón Bolívar le entabla Carlos Palacios contra Pablo Clemente Francia, esposo María Antonia, la hermana mayor de Simón que suplió la imagen maternal y con quien el niño prefiere vivir desobedeciendo la voluntad de su abuelo Feliciano Palacios. Rafael Marrón González IV El pequeño huérfano Simón Bolívar, que es inmensamente rico, pues además de ser heredero de la cuarta parte de las cuantiosas propiedades de sus padres, tiene fortuna propia, porque su padrino de bautizo, el clérigo doctor Don Juan Félix Xérez de Aristeguieta, le obsequia una renta vitalicia de miles de duros al año, quedó bajo la tutela de su abuelo materno Don Feliciano Palacios. Al morir el abuelo asume la tutoría, por instrucciones del abuelo, su tío Esteban Palacios quien por radicarse en Madrid la delega en su hermano Carlos, a quien ante semejante fortuna se le aviva la codicia y pelea la tutoría a pesar de detestar al niño, sentimiento que fue certeramente recíproco. La lucha por la tutoría le entabla Carlos Palacios contra Pablo Clemente Francia, esposo María Antonia, la hermana mayor de Simón que suplió la imagen maternal y con quien el niño prefiere vivir desobedeciendo la voluntad de su abuelo Feliciano Palacios. La pelea entre ambas partes llegó a tal extremo que tuvo que intervenir la autoridad, y como Simón se había escapado de la casa de Carlos, y se escondía donde María Antonia, Pablo Clemente reclamaba para sí la tutoría del menor. La autoridad decidió que mientras se dirimía el juicio en los tribunales, el niño, de doce años, sería internado en la Escuela de Simón Rodríguez, donde fue llevado por un negro esclavo del furibundo Carlos, a las ocho de la noche, a rastras y entre gritos y pataleos (y algunas groserías), para diversión de los curiosos agolpados en las aceras. Pero Bolívar no estuvo de acuerdo con la reclusión y se escapó durante varios días para preocupación de todos, sobre todo de Rodríguez que debía responder por la seguridad del menor ante tamaña familia; devuelto por María Antonia, por intermedio del Obispo, después de convencerlo, pasa diez semanas en el internado, hasta el 14 de octubre de 1795, fecha en la que decide por su voluntad regresar al hogar de Carlos; suponemos que para Simón cualquier cosa era mejor que el ambiente definitivamente irrespirable de la casa de Rodríguez. En una carta que le envía Bolívar en 1803, ya con 20 años, improbando las cuentas de su tutela se manifiesta la animadversión que siempre sintió por este tío materno. Secamente le expresa: «...Si a mi llegada a esta ciudad, Ud. hubiese rendido las expresadas cuentas, yo habría tenido lugar a examinarlas y a esta fecha ya estaríamos fuera de ese cuidado». El Bolívar generoso Esa es la única carta de su nutrido epistolario que fue redactada en términos tan hostiles. Y sobre todo llama la atención por tratarse de un arreglo de cuentas pecuniarias, ya que Bolívar demostró toda su vida un desprendimiento absoluto por los bienes materiales, como lo demuestra en carta a Santander, desde Lima, el 27 de noviembre de 1823: «...Se me olvidaba decir a Ud. que estos señores (se refiere al Congreso de Perú) me han señalado cincuenta mil pesos de sueldo, pero yo he contestado que no los admito». Y el 9 de enero de 1824, desde Pativilca: «...Renuncio desde luego a la pensión de 30.000 pesos anuales que la munificencia del Congreso ha tenido la bondad de señalarme». Y, categórico ante los legisladores de Lima que acordaron, el 12 de febrero de 1825, otorgarle un millón de soles por sus servicios: «...sería una inconsecuencia monstruosa si ahora yo recibiese de manos del Perú lo mismo que había rehusado a mi Patria». Y hay muchos otros ejemplos de la generosidad de Bolívar; cuando se entera, el 6 de noviembre de 1821, de la situación económica de la viuda del prócer Camilo Torres, le escribe a Santander: «La viuda del más respetable ciudadano de la antigua República de la Nueva Granada se halla reducida a la más espantosa miseria, mientras gozo de treinta mil pesos de sueldo. Así he venido a ceder a la señora Francisca Prieto mil pesos anuales de los que me corresponden». Y antes, al salir de Caracas en 1812, beneficiario de la herencia de su hermano Juan Vicente que vivía en concubinato y murió intestado condenando a sus hijos a la miseria, le escribe a Josefa Tinoco: «Mi primer cuidado ha sido disponer que los bienes de Juan Vicente le toquen a tus hijos: que se te de una pensión de cincuenta pesos mensuales, hasta que estos bienes den producto, y después el todo. Antonia tiene orden de asistirte como a mí mismo y sé que lo hará mejor que yo. Cuenta con esto. Estoy de prisa y quizás no podré verte: pues el honor y mi patria me llaman a su socorro». Es célebre que los 30.000 pesos de sueldo anual que recibía como presidente de la República, los gastaba antes de concluir el año, la mayor parte en socorros a las viudas, en auxilios a los militares y en limosnas a los pobres vergonzantes; el último soldado que ocurriese a él, recibía cuando menos un peso; hasta su quinta en las inmediaciones de Bogotá, que cualquiera otro hubiera conservado como un retiro en circunstancias posibles, la regaló a un amigo suyo. Espadas, caballos, pistolas, sillas de montar, hasta su ropa misma, todo lo daba; así, no sólo era respetado y querido, era idolatrado; pero quedaba en la indigencia, si la patria no le tendía una mano caritativa. Cuánta diferencia con, por ejemplo, Jorge Washington que le cobró a su nación por sus servicios una vez finalizada la guerra contra Inglaterra, $449.261 (dólares de finales del siglo XVIII), unos $15 o $16 millones de dólares de hoy. O con Juan Crisóstomo Falcón que cobró ciento cincuenta mil pesos por sus “desvelos” en la guerra Federal. La fortuna de Simón hoy La fortuna personal de Simón Bolívar calculada a dólares de hoy estaría por el orden de los $500 millones de dólares. Continuará. EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV. @RafaelMarron https://www.youtube.com/@Washingtontv1