Y llegamos al padre de Simón…
2026-02-08 - 04:49
Antes de su matrimonio, Juan Vicente Bolívar tuvo un hijo llamado Juan Agustín de Bolívar, en una mujer de El Tocuyo llamada María de Jesús de Jáuregui. Juan Vicente reconoció a Juan Agustín, le dio su apellido y se encargó de su educación y bienestar Rafael Marrón González II ...Nacieron del enlace entre Juan de Bolívar y María Petronila de Ponte Andrade y Marín de Narvaez: Josefa, Luisa, María Petronila, Martín, María Jacinta, y Juan Vicente Bolívar y Ponte. Este último, rubio de ojos azules, nace en La Victoria el 5 de octubre de 1726, entró muy joven al servicio militar obteniendo el cargo de coronel de las Milicias de los valles de Aragua, defendió, a los diecisiete años, La Guaira contra la escuadra británica del Almirante Knowles en 1743. Fue Contador de la Real Hacienda y Procurador General del Ayuntamiento en 1747. Vivió en España entre 1754 y 1759, ejerció varios cargos públicos en La Victoria, San Mateo y valles de Aragua, dispuso de una fortuna apreciable como dueño de haciendas, bienes inmuebles en Caracas, como la hoy conocida Casa Natal del Libertador, y de las minas de cobre de Aroa, ambas heredadas de su madre. En 1770, el cura de la parroquia de San Mateo, Sebastián de Cárdenas, presentó una denuncia formal ante el obispo de Caracas y las autoridades coloniales acusándolo de utilizar su posición de «Gran Cacao» y señor de las tierras para forzar o seducir a jóvenes de la zona (algunas de ellas blancas pobres y otras de diversas castas). El sacerdote afirmaba que el comportamiento de Juan Vicente era un mal ejemplo para la moral cristiana y que mantenía una conducta de «libertinaje». El caso llegó a la Real Audiencia de Santo Domingo. Aunque las acusaciones eran graves, el poder económico de la familia Bolívar y la influencia de sus abogados lograron que el proceso no terminara en una condena penal severa. A pesar de esto, el expediente quedó registrado como una mancha en la reputación de la familia, algo que en la sociedad mantuana de la época era un tema de chismes constantes. Sin embargo, historiadores como Inés Quintero han señalado que estas acusaciones a menudo ocurrían en medio de luchas de poder. El cura Cárdenas y Juan Vicente Bolívar tenían una enemistad profunda por el control social y económico del valle de Aragua. En 1773 se casó en Caracas, a los 47 años, con María Concepción Palacios Sojo y Blanco quien tenía 15 años y era una hermosa joven del color blanco de los peninsulares, de cabellos y ojos negros. De esa unión nacieron María Antonia, Juana María, Juan Vicente, Simón José Antonio y María del Carmen de Bolívar y Palacios, esta última murió a los pocos días de nacida. Antes de su matrimonio, Juan Vicente tuvo un hijo llamado Juan Agustín de Bolívar, en una mujer de El Tocuyo llamada María de Jesús de Jáuregui. Juan Vicente reconoció a Juan Agustín, le dio su apellido y se encargó de su educación y bienestar. Juan Agustín se estableció en Maracaibo, donde fue un próspero comerciante y funcionario. Cuando el Libertador nació en 1783, Juan Agustín ya era un hombre mayor con su propia familia. Juan Vicente murió en Caracas el 19 de enero de 1786, a los sesenta años. Nace Simón rico y con suerte Esta es la genealogía paterna de Simón Bolívar, que recibe de su primo el clérigo doctor Don Juan Félix Xérez de Aristeguieta, una renta vitalicia de miles de duros anuales bajo el «Vínculo de la Concepción»; al nacer en Caracas, en la casa paterna ubicada entre las esquinas de San Francisco y Trapozos (aunque existen versiones que afirman que fue en la hacienda familiar de San Mateo, Estado Aragua), oficialmente el jueves 24 de julio de 1783, bajo el signo Leo; amamantado en los primeros días por la dama española nacida en Cuba doña Luisa Mancebo Quiroga de Miyares, y definitivamente por la negra esclava Hipólita; confirmado por el Obispo Mariano Martí y apadrinado por su tío materno Esteban Palacios, el 11 de abril de 1790, y fallecido en Santa Marta, Colombia, el viernes 17 de diciembre de 1830 a la una en punto de la tarde hora colombiana, en Venezuela eran las doce del mediodía, tenía cuarenta y siete años, cuatro meses, veintidós días y 13 horas de edad cuando murió como el americano más universal de todos los tiempos, y el único militar del mundo con el título de Libertador. Los grandes capitanes de la historia de la humanidad, Alejandro, Aníbal, Gengis Khan, Napoleón, eran conquistadores; otros se limitaron a actuar dentro de las fronteras de su patria, pero sólo Bolívar fue Libertador de su patria y de ajenas patrias, fundador de repúblicas democráticas y soberanas y uno de los fundadores del mundo moderno, tal como le fue reconocido en Ginebra en 1918. Una imprecisión que hay que eliminar Últimamente se insiste hasta de manera oficial en que el Libertador murió a la una y siete minutos de la tarde. Según su Boletín No 33 el doctor Reverend informa: «Desde las 8 hasta la una del día en que ha fallecido Su Excelencia El Libertador, todos los síntomas han señalado más y más la proximidad de la muerte. Respiración anhelosa, pulso apenas sensible, cara hipocrática (de moribundo), supresión total de orines, etc. A las doce empezó el ronquido, y a la una en puntoexpiró el Excelentísimo Señor Libertador, después de una agonía larga pero tranquila. San Pedro, diciembre 17, a la una del día». Y El 21 de diciembre de 1830, Juan de Francisco Martín, Prefecto del Departamento del Magdalena, difunde la noticia de la muerte de El Libertador, expresando: “Penetrado del más acerbo dolor, lleno hoy el más triste deber: ¡El Padre de la Patria ya no existe! Las calamidades públicas y la horrible ingratitud de sus enemigos le han conducido al sepulcro el 17 del corriente a la una de la tarde...”. La versión de la una y siete se deriva de la hora que marca un reloj de pared sito en la habitación donde murió Bolívar, pero fue el general Mariano Montilla el que, pasados los primeros siete minutos de estupor ante la muerte del héroe, le arrancó el péndulo al reloj, diciendo: «¡El Libertador ha muerto, tú no andarás más!». Una duda centenaria Sobre el día exacto de su nacimiento, la partida de Bautismo expedida en la Iglesia Metropolitana dice que fue el 24 de julio: ̈En la ciudad Mariana de Caracas, en 30 de junio de 1783 años, el Doctor Don Juan Félix Jerez y Aristeguieta, presbítero, con licencia que yo el infrascripto Teniente Cura de esta Santa Yglesia Catedral le concedí, bautizó, puso óleo y crisma y dio bendiciones a Simón José Antonio de la Santísima Trinidad, párvulo, que nació el veinte y cuatro del corriente, hijo legítimo de Don Juan Vicente de Bolívar y de Doña María de la Concepción Palacios y Sojo, naturales y vecinos de esta ciudad. Fue su padrino Don Feliciano Palacios y Sojo, a quien se advirtió el parentesco espiritual y obligación; y para que conste lo firmo. Fecha ut supra. (Bachiller Manuel Antonio Faxardo). Pero en otros documentos se sostiene que fue pasadas las doce, hacia la una de la madrugada del día 25 de julio. Muchas personas en la actualidad incurren en el error de considerar los minutos siguientes a las doce de la noche como parte de esa última hora, y dicen, incorrectamente, por ejemplo, ̈son las doce y media de la noche ̈, cuando los minutos siguientes a la última hora del día, que tiene 24 horas, corresponden a la formación de la primera hora del próximo día, y debe decirse, siguiendo el ejemplo, son las ̈cero horas y treinta minutos o faltan 30 minutos para la una ̈. Es probable que así ocurriera con el nacimiento de Bolívar, que si ocurrió dentro de los siguientes sesenta minutos después de las doce de la noche, correspondió entonces al 25 de Julio. La duda la introduce O ́Leary O’Leary introduce la duda al narrar que el día del bautizo, en la Catedral Metropolitana de Caracas, se suscitó una discrepancia entre Don Juan Vicente y Don Feliciano Palacios y Sojo, su abuelo, porque aquel quería ponerlo Simón, en honor al primer Bolívar en llegar a América, y éste insistía en llamarlo Santiago, Santo Patrono de España y de Caracas, cuyas fiestas se celebran el 25 de julio. Debemos recordar que era usual entre católicos practicantes bautizar a los hijos con el nombre del santo correspondiente al día de su nacimiento. El Mariscal Sucre también influye en la duda, porque en carta del 20 de julio de 1827, desde Chuquisaca, le escribe: «...Adiós mi General, hasta el próximo correo, que Ud. tenga salud, ya beberé una copa con mis amigos el 25 de este mes». Y el 24 de julio de 1829, desde Quito: «...Aprovecho la ocasión para felicitarlo, mañana es el cumpleaños de Ud., y el de la Batalla de Vargas. Mi familia se me asocia para desearle largos años de vida, de felicidad y de gozo». Y hasta la prensa interviene, en el periódico «El Sol de Cuzco” se reseña una gran fiesta que se celebró en la madrugada del 25 de julio de 1825 en homenaje a Bolívar que se encontraba en esa ciudad. Y el mismo Bolívar en carta dirigida a Santander, el 24 de julio de 1829, expresa: ̈Mañana es día de mi cumpleaños ̈. Sin embargo es útil destacar que desde 1817 la oficialidad patriótica inició la celebración del cumpleaños del Libertador el 28 de octubre, Día de San Simón, en la creencia que esa había sido la fecha natalicia de Bolívar, fecha que fue oficialmente declarada fiesta nacional por el Congreso el 14 de marzo de 1849, en la creencia generalizada de que El Libertador había nacido ese día de 1783. Fue el 16 de mayo de 1918, mediante acto legislativo refrendado por el presidente Victorino Márquez Bustillos, que se instituyó oficialmente el 24 de julio como día del nacimiento del Padre de la Patria, y por lo tanto, Día de Fiesta Nacional. Continuará. EL AUTOR es escritor, poeta, historiador, docente y comunicador social. Autor de varios libros. Es, además, el presentador oficial del noticiero estelar de Washington TV. https://www.youtube.com/@Washingtontv1